El choque había comenzado con una tensión palpable desde la ceremonia de pesaje del día anterior, donde Dumont lanzó preservativos y billetes a Pérez durante el careo, cuestionando su actividad fuera del octágono. La argentina respondió con humor: “Dame, dame, está bien. Chicos, usen preservativos”.
Esa rivalidad se trasladó a la jaula: Pérez tomó la delantera en el primer asalto, logrando derribar a Dumont tras interceptar una patada. En el segundo round, la brasileña mostró su mejor versión al derribar a su rival y conectar golpes de izquierda que impactaron su rostro. El último asalto tuvo intercambios a distancia con momentos favorables para Dumont, aunque Pérez cerró el combate presionando en la reja, lanzando una rodilla al cuerpo y un golpe de izquierda justo antes del final.
El anuncio del fallo generó dos momentos de alta tensión. Dumont se mostró incrédula y claramente molesta al escuchar la decisión, mientras que Pérez celebró su victoria con un baile que provocó la reacción de la brasileña, lo que llevó a que el personal de seguridad interviniera para separarlas.
En redes sociales, Dumont, quien ahora tiene un saldo de 13 victorias y cuatro derrotas, remarcó su desacuerdo con la decisión en un mensaje en portugués. “Muchachos, la pelea recién terminó y para mí fue uno de los mayores absurdos que vi en las artes marciales mixtas”, manifestó. “Para mí el segundo asalto estaba claro, y en el tercero la argentina no hizo nada”, continuó, cuestionando el estado físico de su rival tras el combate: “Fue directo al hospital, en las condiciones en que quedó. No hizo nada en el tercer asalto, nada, y ella lo sabe”. Además, enfatizó que dominó los intercambios finales.
“Yo la estaba golpeando y hablándole todo el tiempo, ella estaba desesperada. Tengo la certeza de que gané el segundo asalto sin ninguna duda, y ella lo sabe tan bien que por eso estaba desesperada”, expuso.
Pérez, por su parte, reconoció que recibió golpes contundentes. “Ella acertó buenos golpes, estuve mareada toda la pelea. No hay excusas, técnicamente le gané, soy la mejor”, afirmó tras la pelea. También hizo referencia a los ataques personales que recibió en la previa: “Me trató de prostituta, ¿qué querían que hiciera?”, y lanzó una broma relacionada con el intercambio del pesaje: “Norma, quédate ahí, chica. No llegué a ponerme los condones que me lanzaste; puede que estés embarazada de mí”.
Al día siguiente de la pelea, Pérez subió un video en Instagram donde se postuló como reemplazo para el combate por el título del peso gallo programado para el 14 de noviembre entre Kayla Harrison y Nunes. “Amanda Nunes y Kayla Harrison, el 14 de noviembre yo estoy preparada para reemplazar a la que se caga”, afirmó. En el mismo mensaje, se refirió a su estado físico a pesar de los golpes: “Me encuentro en óptimas condiciones. Mi cara está hermosa, limpia, perfecta para pelear el 14 de noviembre”.
Este combate ha sido confirmado para UFC 334 en el Madison Square Garden de Nueva York, tras múltiples retrasos debido a una lesión cervical de Harrison, quien no compite desde el 7 de junio de 2025, cuando sometió a Julianna Peña con una kimura para consagrarse campeona. Nunes, en tanto, regresará al octágono después de más de tres años de inactividad, tras anunciar su retiro con un registro de 23 victorias y cinco derrotas, habiendo sido campeona en dos divisiones.
Pérez respalda su solicitud con un récord profesional de 14 triunfos y dos derrotas, con siete victorias consecutivas desde julio de 2023 ante oponentes como Ashlee Evans-Smith, Karol Rosa y Macy Chiasson. De lograr su objetivo de pelear por el título, la argentina debería enfrentar a la ganadora del combate entre Harrison y Nunes o esperar la oportunidad en caso de que alguna de ellas se retire de la contienda.




















