La decisión de suspender el paro, que abarcaba tanto la franja matutina como la prevista para la tarde, fue tomada a la espera de entablar un diálogo con las autoridades. El gremio comunicó que las acciones de protesta serán reprogramadas y que se mantendrán hasta el lunes, cuando se evalúe la situación.
Apenas unos minutos antes del inicio de la manifestación, Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional, aclaró que el sindicato recibió una comunicación del Ministerio de Trabajo que consideraba ilegal la huelga, argumentando que no se garantizaba la esencialidad del servicio, es decir, que no se alcanzaba el 75% de operatividad. Ante esta notificación, ATE expresó su disposición a dialogar con la autoridad competente para encontrar una solución que garantice tanto el derecho a huelga como la continuidad de los servicios esenciales.
Se esperaba que las protestas de ambos días generaran demoras, reprogramaciones e incluso cancelaciones en los vuelos, mientras que solo se asegurarían los vuelos de emergencia, humanitarios y de traslado de órganos.
En el Aeroparque Jorge Newbery, la actividad estaba transcurriendo con normalidad cerca de las 9:30. Observaciones verificadas confirmaron que los vuelos se presentaban mayormente en horario y no se registraban alteraciones significativas entre los pasajeros ni en las operaciones. Aeropuertos Argentina también confirmó que la actividad se desarrollaba sin inconvenientes.
El conflicto laboral, no obstante, permanece abierto. Cabezas subrayó que la suspensión se limita a las medidas inmediatas y que el gremio aguarda ser convocado a una reunión. Si no se produce esta instancia, ATE tiene la intención de reanudar las acciones el lunes bajo la misma modalidad previamente anunciada. El sindicato sostiene que existe una conciliación obligatoria que no ha sido respetada por el Gobierno, y mantiene su derecho a implementar nuevas medidas de protesta.
“Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores. Hemos comunicado la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas y eso hasta ahora no sucedió”, manifestó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
La acción de protesta fue motivada por los “incumplimientos en los pagos adicionales desde enero y la falta de respuestas a los reclamos vinculados a mejoras en las condiciones laborales”.
Aguiar también señaló que el Gobierno ha incumplido con los acuerdos paritarios y desfinanciado las áreas operativas y de fiscalización en todos los aeropuertos, lo que ha provocado un deterioro significativo en los salarios y condiciones laborales.
La movilización comenzó en la mañana del jueves, cuando un grupo de trabajadores del Aeroparque Jorge Newbery recorrió la terminal en repudio por el despido de varios trabajadores de una empresa tercerizada.
“Hace 20 días que Grupo GPS me despidió siendo delegado de mis compañeros. Busca atacar a la organización para avanzar con despidos masivos y precarizar el trabajo. También nos atacan porque en 2024 defendimos Aerolíneas Argentinas y evitamos la privatización”, relató Luciano Corradi, uno de los despedidos.
Hasta el momento, las protestas no han afectado el ingreso de los pasajeros en el aeropuerto porteño. El grupo, que portaba pancartas y carteles con los nombres de los trabajadores despedidos, marchó por un carril de la calle y se dirigió al hall de la terminal.



















