El profesional destacó que la experiencia de ser un hijo deseado es fundamentalmente diferente a ser el resultado de un embarazo inesperado: “No es lo mismo haber sido un hijo deseado que ser el producto de un método anticonceptivo que falló, porque no se pisa al mundo de la misma manera”. Esta comparación subraya la importancia del deseo parental en la llegada de un hijo: “No es lo mismo que te esté esperando un deseo, que haya un lugar preparado para vos, que ser un inconveniente”.
A lo largo de la conversación, Rolón también indagó en los aspectos más complejos del comportamiento humano, enfatizando que la incomodidad es un componente esencial para aquellos que buscan entender su propia subjetividad. “El deseo te incomoda porque te señala la falta. Se desea lo que no se tiene”, afirmó y continuó: “Cuando surge el deseo, ya es algo incómodo. Uno empieza a ponerse de lo que sea, desde: ‘¿No habrá un vaso de agua por acá?’ hasta: ‘¿Dónde está la persona que alguna vez me amará?’”.
El autor comparó el deseo con una luz que resalta lo que nos falta: “El deseo va a ser ese foco de luz que te ilumina, ni más ni menos que ese lugar donde hay algo que te falta. Entonces ya de por sí es incómodo”. Según Rolón, esto lleva a las personas a girar en torno a lo que anhelan, buscando diversas formas de llenar un vacío. “Vas a empezar a caminar alrededor de eso que te falta, buscándole algunos semblantes. Un amor, un libro, un éxito, un programa de televisión, un trabajo, un hijo. Lo que vos quieras que son todos nobles intentos de llenar un vacío imposible de ser llenado”, expresó, destacando que esta experiencia de vivir con la falta es inherente al ser humano.
“Eso es ser un ser humano; es vivir con el sentimiento trágico de la vida, que sé que me voy a morir, sé que todos los que amo se van a morir, sé que todo lo que amo en algún momento no estará. Tengo que vivir con eso, sabiéndolo”, concluyó en su reflexión.
Además, Rolón hizo hincapié en las relaciones de pareja, compartiendo una observación reveladora: “Tengo una mala noticia: una mañana te vas a dar vuelta y mirar la sábana y ver que de tu media naranja caen chorros de desilusión, porque a toda media naranja le falta al menos un gajo, porque esa ilusión de completud no está”.
El psicólogo cuestionó la idea de amar a alguien perfecto, sosteniendo que la belleza del amor radica en abrazar las imperfecciones del otro. “La gracia del amor es abrazar también la imperfección del otro. Es el lugar donde el otro no puede (…) entender que el otro, como yo, es un ser recorrido por la falta, por el miedo, por la angustia”, reflexionó.
Asimismo, presentó el concepto de la “VTV del amor”, una metáfora que representa la necesidad de realizar un chequeo periódico de las relaciones. “La mayoría de las personas tienen desgraciadamente parejas que no querrían tener, o porque no han terminado de aceptar eso que de su pareja no les gusta y sufren, o porque ya está, se han resignado”, acentuó.
En esta misma línea, subrayó que el temor a la soledad es un factor determinante que lleva a muchas personas a mantener vínculos perjudiciales, olvidando que la soledad es una condición intrínseca de los seres hablantes.




















