En su primer encuentro como entrenador, Ponzio optó por un enfoque sencillo. Siguiendo el dicho popular en el ámbito futbolístico que sugiere ubicar cada cosa en su lugar, reubicó a algunos jugadores, lo que mejoró su rendimiento.
Un ejemplo de esto fue Thiago Almada, quien mostró un juego más fluido y logró asociarse efectivamente con Ángel Correa y Sebastián Driussi, generando una ofensiva potente.
En el mediocampo, Fausto Vera, que tomó el lugar de Aníbal Moreno debido a una contractura lumbar, se desempeñó como volante central, su rol habitual. “Me sentí bien. Por primera vez desde que llegué al club, pude jugar de volante central”, expresó Vera. Luego agregó: “Es la posición en la que me siento cómodo y siempre he jugado. De todas formas, uno siempre intenta adaptarse y dar lo mejor de sí según lo que pida cada entrenador”.
Al día siguiente, Vera aclaró en Instagram que no tenía intención de criticar a Coudet ni a Marcelo Gallardo con su comentario. Sin embargo, su declaración era veraz, ya que no había estado actuando en su posición natural durante su tiempo en el club, donde se destacó en Argentinos Juniors y Atlético Mineiro.
Una situación similar se presentó con Joaquín Freitas, quien bajo la dirección de Coudet, había jugado como volante-extremo, a pesar de ser delantero de punta. El propio joven lo destacó antes de viajar a Río de Janeiro para unirse a Flamengo.
Así, Ponzio buscará ajustar estas cuestiones posicionales para que los jugadores se sientan más a gusto y el equipo funcione de manera más efectiva.
“Lo de Aníbal Moreno, lo de Vera, lo de Lucas Silva, es complicado. Ser volante en River es difícil porque a veces se necesita cubrir muchas áreas. Tienen calidad y talento para triunfar”, aseguró Ponzio, refiriéndose a una posición que conoce bien.
No obstante, el área defensiva será donde el técnico de 44 años, oriundo de Las Rosas, enfrentará mayores desafíos. En cuanto a Lucas Martínez Quarta, se confirmó su continuidad en el club, gracias al respaldo del entrenador y a la opinión unánime de que sigue siendo un pilar importante del equipo, desestimando así las dos ofertas que habían llegado de Medio Oriente.
Ponzio también se comprometió a respaldar al marcador central, subrayando que conoce su potencial porque “lo crié desde pequeño”. El defensor debutó en la Primera de River en 2016, cuando Ponzio ya ejercía como capitán del equipo bajo la dirección de Marcelo Gallardo.
Sobre su visión como entrenador, el santafesino comentó: “Es un proceso que abarca muchas cosas. Verán mi idea reflejada cuando obtengamos victorias. Cuando perdemos, se destacan los aspectos negativos, y cuando ganamos, los positivos. Es un proceso, cada uno tiene su análisis”.
Acerca de su papel temporal, enfatizó: “Se habló de interinato. Es un término que debe ser respetado. Sé que esto tendrá repercusiones a lo largo de muchos partidos y se hará valer”.
Las primeras palabras de Ponzio en la conferencia de prensa también marcaron un cambio que generó tranquilidad. Su tono calmado y equilibrado, en contraste con el ruido mediático generado por anteriores declaraciones de Coudet, fue igualmente significativo. Su apariencia también estuvo en sincronía con lo que se busca transmitir.
Sin embargo, será el rendimiento del equipo y los resultados lo que determinará su continuidad al frente de la dirección técnica de River.



















