Según trascendió, la cancillería china, a cargo de Wang Yi, hizo llegar a la representación argentina su disconformidad con los dichos de Carreira —también identificado como Juan Doe—, integrante destacado de las Fuerzas del Cielo y responsable de las respuestas oficiales del Gobierno frente a lo que considera “noticias falsas”. Como el embajador argentino, Marcelo Suárez Salvia, se encontraba de vacaciones, fue el consejero Guillermo Simunovich, segundo al mando de la embajada, quien recibió el reclamo.
El hecho se suma a un comunicado previo de la embajada china en la Argentina, que había cuestionado los dichos de Carreira sin nombrarlo de manera directa. En esa oportunidad, el portavoz de la embajada, Wang Wei, sostuvo que mientras ambos países desarrollan tareas de rescate y asistencia de emergencia, un funcionario argentino difunde de manera malintencionada versiones falsas para desprestigiar al Partido Comunista de China, movido por posiciones ideológicas sesgadas.
Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, buscó bajarle el tono al conflicto: sostuvo que ningún funcionario había realizado declaraciones al respecto y remarcó que la tragedia ocurrida en Nepal resulta lamentable. Sin embargo, Carreira había vinculado ese desastre —que dejó miles de muertos— con el accionar del Partido Comunista chino, al que responsabilizó también por otras catástrofes humanitarias.
Desde la embajada china pidieron además que Carreira modifique de inmediato su actitud y evite utilizar catástrofes naturales con fines políticos, para no afectar el vínculo bilateral entre ambos países.
Días antes, la embajada china ya había expresado su disconformidad por presiones del embajador estadounidense sobre cooperativas eléctricas de Neuquén para que no avanzaran en acuerdos con la compañía Huawei. Según indicaron fuentes vinculadas a la diplomacia, el vínculo bilateral viene atravesando tensiones por distintos factores: un viaje de Javier Milei a China que finalmente no se concretó, supuestos contactos con Taiwán y la exclusión de empresas chinas de licitaciones relevantes, como las vinculadas a la Hidrovía.
En un encuentro realizado en mayo entre el canciller Pablo Quirno y su par chino, este último ya había planteado su incomodidad por la influencia de Estados Unidos en la región, aunque remarcó que la cooperación entre ambos países no busca generar rivalidades geopolíticas, sino beneficios recíprocos para ambas partes. Ayer, durante un foro organizado por una fundación privada vinculada a temas económicos, Quirno volvió a destacar la importancia de China como socio comercial, mientras que del lado chino todavía esperan una respuesta formal que, hasta el momento, no se concretó.




















