La desvinculada es Norma Lezana, nutricionista y titular de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT). Junto con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), estas organizaciones son las más activas dentro de las agrupaciones que representan a los trabajadores en el hospital, compuesto en un 80% por financiamiento nacional y en un 20% por la ciudad de Buenos Aires.
Desde el Garrahan se indicó que se decidió despedir a Lezana tras un sumario administrativo que buscó “determinar el cumplimiento de sus funciones” durante 2025. “Como parte del proceso, se tomó declaración a trabajadores del hospital, quienes fueron consultados sobre el desempeño laboral de Lezana”, informaron las autoridades del hospital. “De acuerdo con las actuaciones del sumario, no se pudo verificar que hubiera desarrollado tareas asistenciales como nutricionista en ese período, mientras que sí se constató su participación en actividades gremiales”, argumentaron.
Por su parte, desde el Ministerio de Salud nacional ampliaron la información sobre esas actuaciones, afirmando que la representante gremial “no registró atención a pacientes durante todo 2025” y que, además, “ninguno de los entrevistados manifestó haberla visto desempeñando tareas asistenciales”. Se señalaron, además, sus actividades exclusivamente gremiales. “Incluso, superiores directos no pudieron confirmar cuál era el lugar de trabajo del agente”, detallaron.
El ministro de Salud, Mario Lugones, se expresó en la misma red social, publicando un mensaje titulado “Afuera por no trabajar”: “La actividad sindical no es un privilegio ni debe ser utilizada como excusa para no cumplir con el deber laboral. En el Garrahan, los recursos están destinados a atender a los pacientes y a reconocer a quienes cada día cumplen con su responsabilidad. Con la conducción del presidente Milei, se ha puesto fin a la impunidad de aquellos que pretendían vivir del Estado sin trabajar. Aquellos que cumplen, tienen nuestro apoyo. Quien no trabaje, no cobrará”.
La APyT había convocado a una “asamblea urgente” para este jueves a las 13, en el aula del segundo piso del Garrahan, para discutir la posibilidad de una cesantía “con un nuevo sumario”. Hasta la tarde del jueves, denunciaron que un grupo de “recién llegados, prepotentes y con manejos financieros turbios” tenían “secuestrado” el hospital. Se referían al director médico, Mariano Pirozzo, y al Consejo de Administración. “Volvamos a hacer historia como en 2025: nadie se salva solo”, destacaban desde la asociación.
El año anterior fue particularmente tumultuoso en el Garrahan, marcado por un reclamo de los residentes que escaló hasta que ATE y la APyT comenzaron a liderar asambleas, movilizaciones y, finalmente, una toma de la dirección del hospital el 31 de octubre, acción que representó un punto de quiebre en la relación entre esos gremios y las autoridades, lo que resultó en una fuerte intervención del Ministerio de Salud nacional. Según la lectura oficial, esta situación también reflejó el respaldo interno del personal a esos reclamos.
La movilización gremial resultó en una investigación interna sobre la actuación de 44 personas que participaron en la toma. Se abrieron 40 sumarios administrativos, ya que no fue posible identificar a las demás personas involucradas a partir de las cámaras de seguridad del Garrahan ni de las grabaciones que circularon en medios y en redes sociales. Todos eran empleados del hospital, y de los diez con tutela gremial, se trataba de miembros de ATE y la APyT.
“Durante los más de 40 paros que se llevaron a cabo en el hospital en 2025, mientras sostenía su actividad con el delantal blanco, denunciando que la salud de los niños estaba en juego, ella mantenía su actividad política sin atender a ninguno”, argumentaron en el Ministerio de Salud, alineándose con el mensaje de Lugones en redes sociales.
Afirmaron también que Lezana “está desvinculada” del Garrahan, pero debido a la protección legal (tutela gremial) de los representantes sindicales, es necesario que la Justicia se expida al respecto. Por lo tanto, podrá seguir asistiendo al hospital hasta que se resuelva esa instancia, lo que también fue clarificado por las autoridades del Garrahan y el Ministerio de Salud.
“Los tutelados gremiales pueden, por convenio, destinar hasta diez horas al mes a sus asuntos sindicales. Sin embargo, Lezana registraba su presencia, pero solo participaba en esas actividades, lo que explica la ausencia de atención a pacientes. De ahí que el sumario concluyera que debe ser despedida”, aclararon desde la cartera sanitaria.
Lelana, por su parte, expresó: “No he sido notificada de la cesantía. No estoy despedida porque no fui informada, y además, soy secretaria general de la APyT del Garrahan, electa y en funciones. Por lo tanto, tengo fueros sindicales que solo la Justicia puede quitarme. Lo que ocurre demuestra el ensañamiento hacia el sindicato y hacia mí en mi rol representativo”.
Adicionalmente, mencionó: “Los sumariantes y el propio director Pirozzo están denunciados ante la Justicia Federal en una causa que lleva la jueza María Romilda Servini por abuso de poder e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Tienen que responder también por este ataque directo. El 10 de septiembre debo ir a declarar en esta causa”.
Finalmente, afirmó: “Interpretamos que se busca desviar el eje de la denuncia que estamos realizando sobre el manejo de los fondos públicos del Garrahan. Esto incluye compras directas, 58.000 millones de pesos en bonos de la deuda a 13 años y en fondos de inversión, mientras que se niega a los pacientes las prótesis y medicamentos de alto costo en un momento en que el personal está completamente desmejorado.”



















