Sandleris destacó que los gobiernos donde las variables clave de la economía y la percepción social evolucionan en direcciones opuestas presentan un análisis más complejo. Afirmó: “Con Cristina Kirchner, los fundamentals se deterioraban, pero la gente no lo sentía. En el gobierno de Macri, mejoraban los fundamentals, pero la gente no lo sentía en términos de bienestar porque la economía no creció y la inflación subía. El gobierno de Alberto Fernández fue más fácil de analizar: todo empeoraba”.
Durante la conversación, hizo hincapié en la distinción entre la mejora de los indicadores macroeconómicos y la percepción social sobre el bienestar: “Tenemos una respuesta contundente en cuanto a los fundamentals y un poco más ambigua en términos de bienestar”. Aunque hoy la economía argentina parece mostrarse más sólida para alcanzar un crecimiento sostenido y una inflación de un dígito, su impacto en la vida cotidiana se observa de manera desigual.
El economista explicó que, si bien los índices de pobreza han disminuido gracias a la baja inflacionaria y a una política social que calificó de “cuidadosa”, subsiste un sector de la población donde los salarios no son suficientes y la falta de empleo sigue siendo una preocupación central. “Mientras que un grupo se encuentra en mejor situación, especialmente en los grandes centros urbanos, sectores que requieren mucha mano de obra han enfrentado caídas: construcción, industria, comercio”, indicó. En su opinión, las áreas que actualmente impulsan la economía requieren menos trabajadores.
La interacción entre expectativas y resultados económicos también formó parte de su análisis. Recordó el impacto negativo en los mercados tras las elecciones primarias de 2019, subrayando que la posibilidad de un regreso del kirchnerismo “fue devastadora para el precio de los activos financieros”.
Asimismo, advirtió que el próximo año “la política puede impactar mucho en la economía”, especialmente si se produce una contienda reñida entre los candidatos del oficialismo y la oposición. Para ilustrar, comentó: “Una elección hipotética pareja entre Milei y Kicillof generaría ruido político y temor en los inversores, algo que ya vimos el año pasado en una elección de medio término, de menor relevancia”.
Sandleris enfatizó que la gestión de Milei deberá crear las condiciones que eviten la volatilidad vista en 2025, una etapa en la que la dolarización de carteras resultó “brutal” tras los resultados electorales. “Todo eso debería contribuir a que el año que viene no se repitan los eventos del año pasado o de 2019 con Macri”, añadió en la conversación.
Al abordar el desempeño económico del oficialismo, resaltó que en el ámbito fiscal “fueron recontra ortodoxos”. Explicó: “No pensé que se podía hacer un ajuste de la magnitud y a la velocidad a la que lo hicieron. Es uno de los grandes logros y el legado del Gobierno se basará en eso”.
Desde su perspectiva, en el área cambiaria, las autoridades sorprendieron con su pragmatismo y enfoque heterodoxo, aprendiendo de errores del pasado y postergando la eliminación del cepo cambiario. “Esperaron para quitar el cepo, lo que fue una sorpresa y una medida acertada. Me gusta una economía sin cepo, pero considerar cómo será la dinámica es muy valioso”, sostuvo.
En relación a la política monetaria, Sandleris describió que el Banco Central adoptó una postura flexible: “Pusieron una referencia de tasa de interés, luego agregados monetarios. Ahora no está del todo claro cuál es el objetivo del Banco Central. Eso trae beneficios y costos. El beneficio es la capacidad de reaccionar más rápidamente en un clima de mayor incertidumbre. ¿El costo? Menos previsibilidad.



















