“Vine con un amigo. Cada vez que existe la mínima posibilidad, intentamos estar en los mundiales porque es una experiencia tremenda. Es lo único que me voy a llevar a la tumba, al fin y al cabo. Es por eso que creo que vale la pena”, mencionó Matías, quien siempre luce su camiseta de Tigre.
Durante la visita de la Selección a Dallas, llamó la atención de muchos por dos razones: tocó rock nacional con su guitarra en el banderazo y antes del partido contra Jordania, y además, mostró un cartel que detuvo a todos los que pasaban a su lado.
“Me faltan solamente 34850 dólares para la entrada. Ayudame, please (por favor)”, escribió en marcadores negros sobre una cartulina blanca.
Este mensaje es un “gancho” destinado a captar la curiosidad de otros hinchas, quienes se detienen a escuchar su música: “Me río cuando veo la cara de sorpresa que ponen. Porque creen que estoy buscando entradas, pero leen el monto y me preguntan ‘¿Cómo que 34 mil?’. ‘Sí, claro, porque estoy pidiendo hospitality (VIP)’, les respondo. Es simplemente una broma para que se rían”, explicó.
No es la primera vez que Matías lleva su guitarra a un Mundial. En Qatar 2022, su desenfado le permitió ser convocado por una de las cadenas de noticias más importantes de Medio Oriente para tocar junto a Gaspar Benegas, integrante de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la emblemática banda liderada por el Indio Solari.
“Qatar fue impresionante. Fui sin amplificador y por eso no podía hacer mucho ‘quilombo’, pero en cada lugar que podía, tocaba. Allá la gente es un poco más cerrada y me escuchaba de lejos. Pero un día se me acercó un muchacho y me dijo: ‘¿Querés tocar en la televisión?’. ‘Bueno, vamos’, respondí”, recordó, narrando cómo se le presentó su gran oportunidad internacional.
“Toqué en un programa de Al Jazeera con Gaspar Benegas. Fue increíble porque había tres lenguas diferentes y nos comunicábamos en parte, pero fue una experiencia espectacular”, destacó.
Aunque no se dedica profesionalmente a la música, Matías trabaja en la reparación de celulares y comparte su oficio en redes sociales. Sin embargo, siente que el arte es una forma de conectar con otros fanáticos durante momentos especiales como los mundiales.
“Independientemente de si podés entrar a la cancha o no, el ambiente que generan los argentinos en los mundiales es algo hermoso. Esto de tocar y cantar es lo que más disfruto hacer en la vida y la gente se prende un montón. Toco más que nada rock nacional, porque toco para nosotros”, manifestó. Mientras sus compatriotas coreaban “El que no salta es un inglés”, bromeó: “Es que si llego a tocar algo en inglés, me matan”.
A la espera del lanzamiento de su primer disco solista en septiembre, Matías subraya que el esfuerzo de viajar a los mundiales con su guitarra y su amplificador es una manera de atraer la suerte.
“Lo que pasó en Qatar y lo que está ocurriendo en Estados Unidos son experiencias que nunca me hubiese imaginado vivir. Yo no vivo de la música, aún no. Espero algún día poder cumplir ese sueño”, concluyó.



















