En cuanto a los alimentos y bebidas, que representan el principal rubro, se observó una leve baja con resultados dispares en su interior. Las categorías de bebidas, almacén y rotisería sufrieron caídas en sus ventas, mientras que segmentos como lácteos, carnes, frutería y panadería mostraron incrementos. Los otros grandes grupos de productos también presentaron resultados negativos, con la mayor contracción en el área de electrodomésticos, seguida por indumentaria, calzado y artículos de limpieza.
El ticket promedio por operación en estos supermercados ascendió a $22.824 a precios corrientes, mostrando una mejora real, aunque su crecimiento se está desacelerando tras los mínimos alcanzados a comienzos de 2024.
Las compras realizadas por consumidores en los autoservicios mayoristas continuaron en descenso, con un descenso interanual del 21,2%, lo que representa un nuevo mínimo de consumo. De esta manera, el sector acumula nueve meses consecutivos de caídas. En el período de enero a marzo, el ticket promedio por operación, a valores constantes, también se contrajo, alcanzando los $43.283 a precios corrientes. Es importante recordar que desde septiembre de 2025 el sector opera con una disminución del 21,5% en la superficie de ventas disponible.
El consumo en los centros comerciales de la capital cerró el primer trimestre con variaciones casi nulas en comparación con el mismo período de 2025, con una tasa de variación positiva de apenas 0,2%. En términos de oferta, se observó una merma en la cantidad de locales activos, con 48 menos en comparación interanual y una reducción de 28 respecto del periodo anterior.
“Al analizar las ventas constantes por rubro, el más destacado, indumentaria, creció un 2,2% junto a ropa deportiva, muebles y textiles del hogar, y perfumería, con diversas dinámicas al alza. En contrapartida, electrodomésticos, patios de comida, esparcimiento, librerías y jugueterías experimentaron caídas en sus ventas durante los primeros tres meses del año”, se indicó desde el IDECBA.
Por otro lado, el sector de electrodomésticos y artículos para el hogar enfrenta una situación complicada, con una caída interanual en sus ventas a valores constantes del 18,9%. Este descenso se constató incluso en los datos a precios corrientes, con una facturación que fue un 15,7% inferior.
“Este deterioro se debe a una combinación de factores: pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento de las familias, incremento de la morosidad y un flujo creciente de productos importados. Este contexto coincide también con el cierre de empresas emblemáticas de modelos de negocio que dominaron las últimas décadas”, señalaron desde el IDECBA.



















