Para junio de 2026, existe una variedad considerable de modelos de dos dormitorios, una de las opciones más solicitadas por las familias. Los precios fluctúan según el sistema de construcción, la calidad de los acabados y los servicios que se incluyen en la entrega; la mayoría de las ofertas se mueven entre los 45 m² y los 60 m².
Las casas prefabricadas de madera, que siguen siendo elegidas en áreas periurbanas y rurales, presentan un costo ligeramente inferior, aunque con variaciones significativas en función del tratamiento de la estructura y el tipo de aislamiento. Para un modelo que incluya dos dormitorios, un baño y cocina, el precio promedio se sitúa entre $9.000.000 y $12.000.000. Este modelo de construcción a menudo requiere mantenimiento regular y, en determinadas ocasiones, refuerzos adicionales en la base o el techo para cumplir con las normativas municipales, lo que puede implicar gastos no considerados en el precio inicial. Sin embargo, se mantienen como una opción competitiva para quienes valoran la rapidez en la entrega y una inversión inicial reducida.
En el extremo superior del mercado, se encuentran las viviendas modulares construidas con paneles SIP (Structural Insulated Panels), que ofrecen un mejor rendimiento térmico y una mayor durabilidad. En junio de 2026, una unidad de dos dormitorios y un baño utilizando este sistema tiene un costo que va de $14.000.000 a $20.000.000, dependiendo del grosor del panel, la calidad de las aberturas y el tipo de cubierta. Este rango normalmente incluye instalaciones completas, y en ciertos casos, muebles fijos para la cocina. La diferencia de precio con otros sistemas se justifica por su mayor eficiencia energética y la reducción en los tiempos de construcción, ya que el montaje puede finalizar en menos de una semana si el terreno se encuentra listo.
A los precios de fábrica deben sumarse los costos de traslado y montaje, que varían según la distancia de la planta de producción y las condiciones del terreno. El transporte puede representar entre un 5% y un 12% del costo total, mientras que la preparación del terreno —que incluye la colocación de platea de hormigón, nivelación y conexiones a servicios— puede agregar entre $1.000.000 y $5.000.000 adicionales, dependiendo de la superficie y el tipo de suelo. En áreas sin acceso a la red de gas o cloacas, la implementación de soluciones alternativas como biodigestores o termotanques eléctricos de alta eficiencia puede aumentar aún más el presupuesto.
En el caso de las viviendas construidas con panelería tipo steel frame industrializada, que actualmente constituyen el estándar medio del mercado, el costo de referencia en junio de 2026 se encuentra entre $11.000.000 y $15.000.000 para la estructura completa, que incluye paredes exteriores, tabiques internos, aislamiento térmico y cubierta metálica. Este rango abarca terminaciones básicas: revestimientos interiores en placas de yeso, aberturas de aluminio de línea económica y pisos cerámicos estándar. La instalación eléctrica y sanitaria suele estar incluida, aunque no siempre abarca los artefactos, lo que puede incrementar el costo final entre un 10% y un 20% dependiendo de la marca y el tipo de equipamiento escogido para el baño y la cocina.
En conclusión, el costo real de una casa prefabricada de dos dormitorios, un baño y cocina en Argentina durante junio de 2026 abarca un amplio espectro, desde los $9.000.000 en modelos de madera con terminaciones básicas hasta los $20.000.000 en sistemas modulares de alto rendimiento. Para obtener un valor exacto, las empresas requieren información sobre el lote, la ubicación precisa y las especificaciones de terminación, ya que estos factores pueden impactar significativamente en el presupuesto final.




















