Sordo señaló que la falta de paciencia dificulta que quienes participan de una conversación se sientan escuchados y atendidos: “Hemos ido reduciendo la paciencia, porque no solo me cuesta decirte lo que me pasa, sino que cada vez tú tienes menos paciencia para escucharme a mí“. “Entonces ese intercambio hace que sea muy difícil generar conversaciones donde de verdad ambos se sientan escuchados y atendidos en esa conversación. Porque la conversación tiene que tener ese desafío en el que yo me exponga a transformarme con lo que tú me dices. Porque si no se transforma en una especie de monólogo intermitente”, agregó.
El diálogo interno y la percepción del mundo
Tras investigar el tema durante ocho años, Sordo concluyó que la manera en que cada persona se habla a sí misma influye en su amor propio y en la forma en que percibe a la sociedad: “Cómo te hablas define tu amor propio y tu visión del mundo”. Según la psicóloga, quien se considera confiable o noble tiende a proyectar esas cualidades en su entorno. También destacó que la autopercepción incide en la manera de atravesar el duelo, definir un propósito de vida y expresar las emociones.
“Es como te hablas porque eso determina tu amor propio, pero no solo determina tu amor propio, sino que determina tu visión de mundo”, explicó. Luego añadió: “Creo que el diálogo interno, mi autopercepción, tiende a definir mi visión del mundo y de cómo yo me voy a relacionar con él y desde ahí cómo voy a vivir mis procesos de duelo, cómo voy a definir mi propósito de vida, cómo voy a expresar lo que me pasa en relación a ese mismo motor”.
El crecimiento personal y la incomodidad
Madurar puede implicar una molestia que muchas personas prefieren evitar. Sordo cuestionó la presión social por sostener una felicidad permanente y afirmó que la incomodidad es la oportunidad genuina para crecer y revisar las prioridades.
“La incomodidad es la única invitación al crecimiento”, afirmó. La especialista señaló que reconocer la necesidad de un cambio genera una fricción difícil de aceptar en una cultura que, según describió, se ha vuelto experta en escapar de aquello que incomoda. Además, defendió el derecho de las personas a cambiar de opinión, equivocarse y alejarse de los lugares en los que no encuentran bienestar.




















