Los datos del tercer trimestre reflejan el ritmo de esa evolución. YPF registró un EBITDA ajustado de u$s 2.503 millones, el segundo más alto de su historia, y creció 84% interanual. Vista alcanzó u$s 841,5 millones, un aumento de 78% frente al mismo período del año anterior, con un margen de 68%.
Más allá de sus balances, ambas empresas forman parte de las acciones locales que el broker IOL mantiene sobreponderadas en su cartera de equity. La recomendación no implica elegir una por encima de la otra: la visión es favorable para las dos, aunque responde a argumentos distintos.
YPF combina escala, costos competitivos y una deuda que se redujo a su nivel más bajo en más de una década. Vista muestra una expansión más veloz, márgenes altos y un endeudamiento en descenso. Además, su múltiplo podría reducirse a medida que aumente el EBITDA.
En YPF, uno de los cambios más notorios está en el origen de su producción. El shale oil promedió 224.000 barriles diarios durante el tercer trimestre, 32% más que un año antes. Ya representa 86% del crudo de la compañía, frente al 80% del trimestre previo. En septiembre, la producción llegó a 243.000 barriles diarios y la empresa comunicó un récord de 252.000 barriles en un solo día, el 28 de octubre.
El crecimiento también está acompañado por una mejora de las cuentas. La deuda neta cayó a u$s 6.596 millones y el apalancamiento se ubicó en 0,81 veces el EBITDA, su menor nivel en más de diez años. Durante el trimestre, además, YPF generó u$s 901 millones de flujo de caja libre.
La evolución alcanza a los costos. El costo de extracción fue de u$s 7,8 por barril, mientras que en el núcleo de producción de shale descendió a u$s 4,2. La diferencia es relevante para una compañía que busca aumentar la participación de ese segmento, ya que le permite ampliar la producción con una estructura competitiva.
YPF todavía tiene varios proyectos en desarrollo. El oleoducto VMOS estaba cerca de 85% de avance y se esperaba que empezara a operar en el primer trimestre de 2027. La empresa también anticipó nuevos proyectos bajo el RIGI en el norte de Vaca Muerta, con una inversión bruta estimada en u$s 44.000 millones.
Vista opera a menor escala que YPF, pero sus resultados muestran una aceleración significativa. En el tercer trimestre produjo 169.023 barriles equivalentes de petróleo diarios, 33% más que en igual período del año anterior y 8% por encima del trimestre previo. Sus ingresos sumaron u$s 1.234,1 millones y el EBITDA ajustado llegó a u$s 841,5 millones.
El margen es uno de los datos más destacados: Vista registró un EBITDA ajustado equivalente al 68% de sus ingresos, muy superior al 38% de YPF. También redujo el apalancamiento neto a 1,12 veces el EBITDA, desde 1,83 veces un año antes.
Parte del crecimiento todavía puede reflejarse en los próximos resultados. El tercer trimestre fue el primero que incluyó durante todo el período la producción de Bandurria Sur y Bajo del Toro. Para 2027, Vista prevé alcanzar 185.000 barriles equivalentes diarios y un EBITDA ajustado de u$s 3.300 millones, con un Brent a u$s 80.
En ese punto se apoya una de las claves de la tesis del broker: Cada dólar de variación en el precio del Brent, o en el diferencial de realización, modifica el EBITDA de Vista entre u$s 45 millones y u$s 50 millones.
El aumento de la producción puede impulsar con fuerza los resultados de la compañía, pero también la deja expuesta a las variaciones del precio internacional del petróleo.
Las dos empresas crecen, aunque sus valuaciones ayudan a explicar por qué IOL conserva una mirada positiva sobre ambas.
Con una cotización cercana a u$s 48, YPF tenía un valor de empresa sobre EBITDA de los últimos doce meses de alrededor de 3,1 veces y un rendimiento del flujo de caja libre de aproximadamente 15%. Según la proyección oficial de EBITDA para 2026, el múltiplo futuro sería de 3,4 veces. IOL, sin embargo, calcula un cuarto trimestre más sólido y estima que el EBITDA anual podría ubicarse entre u$s 8.900 millones y u$s 9.150 millones. Con ese escenario, el múltiplo futuro bajaría a entre 2,9 y 3,0 veces.
En Vista, el valor de empresa sobre EBITDA de los últimos doce meses se situaba cerca de 4,05 veces a fines de septiembre. Con el EBITDA previsto para 2026, el indicador desciende a 3,4 veces; con los u$s 3.300 millones proyectados para 2027, llega a 3,1 veces.
La distinción es que YPF ya presenta una valuación reducida en relación con sus resultados actuales. En Vista, en cambio, la compresión del múltiplo depende de que se materialice el crecimiento previsto.
Para YPF, uno de los aspectos a observar será la velocidad de expansión del shale. La empresa espera terminar diciembre con una producción promedio de entre 255.000 y 260.000 barriles diarios y elevar a 22 la cantidad de equipos de perforación para febrero. También incidirá la evolución del Brent: la proyección de EBITDA toma como referencia un precio de u$s 82.
En Vista, el reto consiste en sostener el aumento de la producción y ampliar la capacidad para transportar el crudo. Los oleoductos disponibles suman hoy 180.000 barriles diarios y, frente a la producción de septiembre, quedan 36.000 barriles de capacidad libre. VMOS tendría una capacidad inicial de 80.000 barriles diarios y empezaría a operar comercialmente durante el primer semestre de 2027.
Así, la “sobreponderación” no se basa únicamente en dos balances con cifras récord. La apuesta responde a una transformación más amplia de Vaca Muerta: mayor producción, costos competitivos, menos deuda, más capacidad exportadora y resultados que podrían seguir avanzando si las compañías cumplen sus planes.
YPF aporta escala y un balance más liviano. Vista ofrece una expansión más rápida y márgenes elevados.



















