“Cómo te hablás define tu amor propio y tu visión del mundo”, agregó. Según la especialista, la manera en que una persona se habla influye en su confianza y en su capacidad para afrontar la incertidumbre. Por eso, recomendó observar la propia narrativa: la forma de contar la historia personal incide en la salud psíquica, la autoestima y la calidad de los vínculos sociales.
Sordo: “Cambiamos todo el tiempo”
Sordo plantea que la personalidad no está compuesta por rasgos invariables, sino que el carácter evoluciona a medida que cambian las prioridades y las opiniones. “Cambiamos todo el tiempo”, afirmó. “Sería triste que las experiencias no te cambien”, señaló, y agregó: “Vamos evolucionando, porque somos dependiendo de las circunstancias, porque yo soy ansiosa en determinadas circunstancias e hiper tranquila en otras, porque puedo ser ordenada en algunas cosas y desordenada en otras”.
La investigadora sostuvo que el crecimiento personal supone aceptar la propia vulnerabilidad. Ese proceso permite abandonar estructuras rígidas y dar lugar a nuevas formas de ser. La maduración, explicó, depende de integrar los cambios del entorno con la realidad interna.
Cómo afecta la reducción del léxico al equilibrio psíquico
Para la especialista, el vocabulario se ha empobrecido por el uso extendido de la tecnología y de los recursos visuales. En ese sentido, citó al psiquiatra José Luis Marín para advertir sobre sus posibles consecuencias emocionales: “Nos enfermamos por falta de vocabulario”. También señaló que contar con menos palabras dificulta expresar sentimientos complejos y puede generar frustración.
“Hemos reducido la cantidad de palabras que usamos”, detalló. “Estamos hablando menos. Estamos usando menos vocabulario al hablar”. Para Sordo, una conversación genuina requiere estar dispuesto a cambiar a partir de lo que dice la otra persona. “La conversación tiene que tener ese desafío en el que yo me exponga a transformarme con lo que tú me dices. Porque si no se transforma en una especie de monólogo intermitente”, remarcó.
Qué función cumple la aceptación del sufrimiento en la madurez
“Crecer duele”, afirmó la autora. A su juicio, la sociedad actual tiende a escapar de las situaciones incómodas, pero abrirse a las crisis puede favorecer el aprendizaje. “Es necesario ser dócil frente al dolor”, recomendó.
“Mientras más rebelde seas frente al dolor, más se queda contigo, más te jode, más persiste, y por lo tanto menos aprendizajes te produce, la docilidad frente al dolor a mí me parece que es algo clave en el proceso del crecimiento humano”, concluyó Sordo.




















