Hasta el momento, Milei no se pronunció públicamente para reconocer el triunfo electoral del líder del Partido de los Trabajadores (PT) en los comicios del domingo pasado. La posible coincidencia en la capital española se produciría en un contexto de distanciamiento entre ambos mandatarios y de diferencias políticas que afectan la relación entre Buenos Aires y Brasilia.
La cumbre reunirá a representantes de los 22 países que integran la comunidad iberoamericana: 19 de América Latina, además de España, Portugal y Andorra. La asistencia de Lula todavía no fue confirmada, aunque el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, expresó que mantiene “la más alta expectativa” de que el presidente brasileño participe en la reunión.
Uno de los principales factores de tensión es la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, un episodio en el que, según la información disponible, habrían colaborado el asesor presidencial argentino Santiago Caputo y funcionarios vinculados con la administración de Donald Trump.
El hijo mayor del expresidente brasileño Jair Bolsonaro partió durante la madrugada del miércoles desde Misiones rumbo a Estados Unidos. El viaje se produjo después de que la Policía Federal de Brasil le exigiera entregar su pasaporte y le prohibiera abandonar el país. La presunta coordinación entre sectores del Gobierno argentino y la administración republicana estadounidense profundizó las diferencias entre los dos países.
La relación diplomática entre Milei y Lula atraviesa uno de sus momentos más delicados. El vínculo bilateral quedó reducido al nivel de encargado de negocios y los últimos acontecimientos sumaron nuevos motivos de fricción entre ambos gobiernos.
En la Casa Rosada consideran que el malestar podría profundizarse si la controversia por la salida de Flávio Bolsonaro continúa escalando. En ese escenario, la Cumbre Iberoamericana podría convertirse en una instancia de contacto entre los mandatarios, aunque todavía no existe confirmación de que vayan a mantener una reunión bilateral.
La eventual coincidencia en Madrid se producirá, además, en un momento de diferencias políticas entre los dos presidentes y de incertidumbre sobre la evolución de la relación entre la Argentina y Brasil, dos países centrales para la dinámica regional.




















