La directora de Comunicaciones del organismo, Julie Kozack, detalló los lineamientos durante una conferencia de prensa en Washington, tras el acuerdo a nivel técnico alcanzado el martes para completar la tercera revisión del programa con la Argentina.
“En las conversaciones mantenidas entre nuestro equipo y las autoridades argentinas, se llegó a un entendimiento común sobre la necesidad de consolidar los avances logrados en materia de estabilización, transformándolos en un mayor crecimiento y en la creación de empleo”, afirmó la funcionaria.
La primera medida apunta a profundizar los mercados de capitales y de créditos hipotecarios para ampliar el acceso al financiamiento, fomentar la inversión privada y fortalecer la demanda interna. Según Kozack, se trata de uno de los pasos centrales para extender los beneficios de la estabilización al conjunto de la economía.
El segundo eje consiste en aumentar la flexibilidad del mercado laboral para favorecer la generación de puestos de trabajo en el sector privado. “Esto será fundamental para garantizar que los frutos del crecimiento se traduzcan en puestos de trabajo”, sostuvo la vocera.
Las otras dos iniciativas contemplan avanzar con concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y facilitar la ejecución de inversiones estratégicas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las principales herramientas de promoción económica de la administración de Javier Milei.
Sobre este último instrumento, Kozack señaló que ya se aprobaron proyectos por más de US$ 76.000 millones. Según explicó, estas inversiones, junto con las reformas implementadas a comienzos de año, forman parte de una estrategia orientada a fortalecer el crecimiento y el empleo en el largo plazo.
El anuncio llega después de que el FMI redujera su previsión de crecimiento para la economía argentina durante este año. En su informe de perspectivas económicas mundiales, el organismo recortó la estimación de expansión del producto bruto interno (PBI) al 2,1%, frente al 3,5% proyectado anteriormente, en medio de las preocupaciones por las diferencias de desempeño entre los distintos sectores.
Ante ese escenario, Kozack insistió en la necesidad de sostener las políticas económicas vigentes y profundizar las reformas. “Nuestro mensaje general para la Argentina es que debe mantener el rumbo mediante políticas firmes, al tiempo que consolida y amplía los logros obtenidos”, expresó.
La funcionaria agregó que una política macroeconómica prudente, acompañada de reformas que impulsen la inversión, el financiamiento y el empleo, podría contribuir a fortalecer la capacidad de respuesta de la economía y alcanzar un crecimiento más sólido y duradero.
El entendimiento técnico fue alcanzado por las autoridades argentinas y el equipo del FMI encabezado por Joyce Wong. Ahora, el acuerdo deberá recibir la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, que podría habilitar un desembolso cercano a los US$ 900 millones. La reunión está prevista para comienzos de diciembre. El programa vigente con la Argentina fue firmado en abril del año pasado.
Kozack explicó que el entendimiento se organiza en torno a tres pilares: sostener la desinflación, fortalecer la resiliencia económica y promover el crecimiento. En materia fiscal, aseguró que el Gobierno mantiene su compromiso con el objetivo de alcanzar un resultado global equilibrado, sin déficit.
También señaló que las autoridades buscan perfeccionar el marco de política monetaria para favorecer la remonetización de la economía, mejorar la gestión de la liquidez y contribuir a una asignación más eficiente del crédito. A esos objetivos se suman el compromiso de reconstruir las reservas internacionales y conseguir financiamiento para afrontar las obligaciones financieras del país.
Otro de los puntos abordados durante la conferencia fue la evolución del riesgo país argentino, que rondaba los 750 puntos y se encontraba en sus niveles más altos del último año. Kozack evitó realizar proyecciones sobre su comportamiento futuro, pero sostuvo que la continuidad del programa económico resulta central para mejorar el indicador.
“Para que la Argentina siga reduciendo su riesgo país, lo más recomendable es que continúe aplicando sus políticas con firmeza y siga ejecutando el programa tal como lo ha venido haciendo hasta ahora”, afirmó.
La vocera también destacó la acumulación de reservas internacionales netas y el fortalecimiento de la posición externa como factores fundamentales para reducir el riesgo país. Según indicó, las autoridades ya están implementando medidas en esas áreas y mantienen su compromiso con los objetivos acordados.
Por último, Kozack aclaró que las referencias a los pasos pendientes para completar la revisión no implican necesariamente nuevas exigencias económicas. Explicó que, después de alcanzar un acuerdo técnico, el organismo debe finalizar la documentación, realizar las revisiones internas correspondientes y presentar el expediente ante su Directorio Ejecutivo.
La aprobación definitiva de la revisión permitirá determinar si se habilita el nuevo desembolso previsto para diciembre. Mientras tanto, el FMI mantiene su respaldo al programa argentino y pone el foco en la necesidad de convertir los avances de estabilización en una recuperación más amplia de la actividad económica y del empleo.




















