El proyecto fue impulsado por el senador Eduardo Vischi y busca promover inversiones productivas, fortalecer las economías regionales y ampliar las posibilidades de desarrollo de empresas que no alcanzan los requisitos para acceder a los esquemas vigentes. En términos generales, podrán incorporarse compañías que superen los límites correspondientes a la categoría de mediana empresa tramo 2 y realicen inversiones de al menos US$ 12 millones.
Al presentar la iniciativa, Vischi señaló que existe un segmento empresario que no encuentra lugar en los mecanismos de promoción actuales. “Quedaba un bache de inversores con posibilidades de desarrollar fundamentalmente las economías regionales”, afirmó.
El senador explicó que el objetivo es “promover proyectos de desarrollo industrial, agregado de valor a las materias primas y fortalecimiento de las cadenas productivas, especialmente en las economías regionales”. También destacó el impacto que espera sobre el desarrollo productivo, las exportaciones, el empleo y la generación de riqueza.
Entre los principales beneficios previstos figura la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias para bienes y equipos nuevos destinados a actividades productivas. El proyecto contempla una consideración especial para inversiones en sistemas de riego agrícola y equipamiento de eficiencia energética.
Otro de los incentivos consiste en la devolución anticipada de créditos fiscales del Impuesto al Valor Agregado (IVA), una vez transcurridos tres meses desde su generación. El mecanismo busca facilitar que las empresas recuperen antes los recursos inmovilizados y puedan destinarlos a nuevas inversiones.
La iniciativa incluye la adquisición, fabricación, elaboración o importación de bienes muebles nuevos, con excepción de los automóviles, siempre que sean amortizables en el Impuesto a las Ganancias. También contempla obras destinadas directamente al desarrollo de actividades productivas dentro del país.
Vischi aclaró que el régimen no implica una reducción de la carga tributaria, sino que busca adelantar la disponibilidad de determinados recursos para favorecer su reinversión. “Ese beneficio apunta no a cobrar menos impuestos, sino a adelantar recursos para que puedan ser, de alguna forma, reinvertidos en la misma producción”, sostuvo.
El texto establece límites para evitar que los beneficios se destinen a operaciones especulativas. Por eso, excluye las inversiones en activos financieros, activos de cartera y bienes de cambio. “Este proyecto veda todo tipo de inversión que tenga que ver con la especulación”, remarcó el senador.
Además, el RIIR no podrá combinarse con el RIGI ni con otros regímenes de incentivo para una misma inversión. La disposición busca impedir que un mismo proyecto acumule beneficios fiscales de distintos programas de promoción.
El proyecto también contempla excepciones al requisito general de inversión mínima de US$ 12 millones. Podrán acceder al régimen, independientemente del monto invertido, los proyectos vinculados con sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes.
La discusión en el Senado definirá si la iniciativa avanza hacia la Cámara de Diputados. En caso de convertirse en ley, el régimen incorporaría una herramienta de promoción orientada a inversiones productivas de escala intermedia, con especial atención al desarrollo industrial, la incorporación de valor agregado y el fortalecimiento de las cadenas productivas regionales.




















