Según detalló la conducción de la petrolera controlada por el Estado, la producción no convencional promediará los 255.000 barriles diarios en diciembre. Marín también anticipó que en abril de 2027 regresará a Nueva York para presentar una actualización del plan estratégico y adelantó que las cifras de producción previstas para diciembre de ese año podrían superar las expectativas del mercado.
La compañía también confirmó avances en sus principales proyectos de infraestructura y exportación. Marín informó que la decisión final de inversión para Argentina LNG, el megaproyecto destinado a la producción y exportación de gas natural licuado, se tomará el jueves 26 de noviembre. En cuanto al financiamiento, señaló que el acuerdo definitivo y vinculante con el EXIM Bank, que presentó una propuesta no vinculante de hasta US$ 6.000 millones, quedaría cerrado a mediados de 2027.
Otro de los hitos anunciados fue la finalización de la construcción de la tubería principal del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). El llenado comenzará en enero y la primera exportación desde las boyas de carga ubicadas en Río Negro está prevista para marzo de 2027, con un caudal inicial de 180.000 barriles diarios. Durante la segunda mitad de ese año, el volumen podría aumentar hasta los 550.000 barriles por día.
Durante la conferencia, Marín también defendió la política de precios de los combustibles que aplica YPF frente a la volatilidad internacional del petróleo, en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente. “YPF es argentinidad al palo”, afirmó al explicar por qué la empresa busca evitar que los cambios abruptos en el precio del crudo se trasladen de manera inmediata a los surtidores.
El ejecutivo sostuvo que los incrementos pronunciados afectan especialmente a los consumidores del interior del país y pueden reducir la demanda. “La gente no puede afrontar saltos de 20% o 30% en los surtidores. No podés trasladarle esa volatilidad directamente porque destruís la demanda”, señaló.
Según explicó, el mecanismo de amortiguación funciona en ambas direcciones: cuando sube el precio internacional del crudo, la compañía absorbe una parte del incremento y financia temporalmente ese costo para los consumidores; cuando baja la cotización del Brent, mantiene los precios locales para recuperar parte del margen que había resignado. Para ilustrar la lógica del sistema, Marín comparó el mecanismo con un adelanto de dinero que luego debe ser compensado.
La empresa afirmó que esta estrategia le permitió conservar el 58% del mercado interno, una participación que asciende al 61% al incluir estaciones de servicio de terceros. Además, informó que mantiene un Ebitda de US$ 32 por barril en el negocio de refinación.
En paralelo, YPF continúa con la transformación de su estructura operativa mediante la venta de activos convencionales y participaciones consideradas no estratégicas. A través del Proyecto Andes, la compañía busca desprenderse de campos petroleros maduros para concentrar sus recursos en el desarrollo no convencional.
Después de vender por US$ 45 millones áreas de producción convencional en Mendoza y recibir los primeros anticipos, la empresa proyecta que el petróleo de esquisto represente el 95% de su producción total de crudo una vez completados los trámites provinciales.
La estrategia también incluye una mayor participación en el sector eléctrico. Tras adquirir por US$ 430 millones el 100% de YPF Luz, la compañía trabaja en adaptar su infraestructura de generación para suministrar energía a centros de datos vinculados con la inteligencia artificial.
“No vamos a construir data centers, pero estamos trabajando muy fuerte para abastecerlos con el respaldo de nuestro upstream”, afirmó Marín, en referencia a la integración entre la producción de hidrocarburos y la generación eléctrica.
Por otra parte, YPF acordó vender su participación del 70% en Metrogas por US$ 780 millones y ya recibió un anticipo equivalente al 10% del monto. La operación todavía requiere la aprobación formal del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) para concretar el cierre y cobrar el saldo restante.
La compañía también presentó avances técnicos que apuntalan su estrategia de expansión en Vaca Muerta. La vicepresidencia de Exploración y Producción informó que la longitud habitual de las ramas laterales de los pozos llegó a los 3.500 metros, frente a los 2.800 metros registrados en años anteriores.
Además, YPF reportó un récord técnico con la perforación de un pozo de tipo *slim hole* que alcanzó un tramo de 4.770 metros. Al aplicar esa técnica en otros tres pozos consecutivos durante apenas diez días, la empresa logró un promedio de perforación de 354 metros diarios y completó 11,1 etapas de fractura por día.
“Los resultados son un trabajo duro y bueno. El objetivo siempre es brindar valor a nuestros accionistas”, concluyó Marín.
Con estos avances, YPF busca acelerar el crecimiento de la producción no convencional, ampliar la capacidad de transporte y exportación y diversificar sus negocios hacia la generación eléctrica. Los próximos hitos estarán vinculados con la puesta en marcha del oleoducto VMOS, la definición de inversiones para Argentina LNG y la evolución de los proyectos previstos para 2027.



















