En una entrevista reciente, Lautaro Martínez se refirió a estas especulaciones, cuestionándolas y afirmando que el equipo “dejó todo hasta lo que no tenía” a lo largo del torneo. El delantero destacó el desgaste físico que sufrió el plantel tras una intensa semifinal contra Inglaterra, y expresó su tristeza por no haber podido defender su título, centrándose en la dedicación de sus compañeros.
“Muy vacío. Yo creo que el partido contra Inglaterra nos ha quitado mucha, mucha, mucha energía. Hemos dado hasta lo que no teníamos”, aseveró el futbolista, explicando los desafíos que encontraron tras el partido decisivo. Mencionó a Nicolás Otamendi, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Gonzalo Montiel, Lionel Messi y Julián Álvarez como ejemplos del esfuerzo colectivo del equipo.
“Ver jugadores como Nico, como el Cuti, como el Licha, que les tocó salir, pero que han dado todo hasta lo que no tenían, como Gonzalo, Leo, Julián. Te puedo seguir nombrando, te voy a nombrar a todos, porque al final hemos dejado todo hasta lo que no teníamos y se vio reflejado. Había gente que no podía caminar y seguía corriendo”, comentó.
Para Martínez, la imagen del equipo durante la competencia es suficiente para desmentir a quienes cuestionan su desempeño en el campo. “Y hasta la última jugada tuvimos posibilidad de empatarlo. Entonces, cuando se habla de esas teorías, molesta, pero molesta por el sentido de que está reflejado que hemos dado todo. Y eso es lo que a nosotros nos deja tranquilos”, añadió.
El delantero no busca explicaciones externas para la derrota, resumiendo: “No se dio, el rival fue superior. Y alguna vez va a pasar”. Recordó que, durante la anterior Copa del Mundo, el cuerpo técnico advirtió sobre la posibilidad de enfrentar una derrota después de un ciclo exitoso.
“En este último período nos tocó perder poco y el entrenador, me acuerdo que en Qatar lo había dicho, que iba a llegar el momento que íbamos a perder. Y bueno, llegó en una final. Duele, duele el doble, te deja una herida importante, pero la cosa más importante es volver a levantarse y volver a querer competir como lo hicimos todos estos años”, enfatizó.
Martínez identificó el encuentro contra Inglaterra como un quiebre físico y emocional. Aunque sostuvo que debían proyectar una actitud de ser solo un partido de fútbol, también reconoció el significado simbólico del cruce, dado el contexto histórico entre ambos países y la cuestión de las Islas Malvinas.
“Adelante de las cámaras seguramente que te tenés que comportar de manera distinta, porque es un partido de fútbol; podía pasar cualquier cosa. Y sí, obviamente que dentro nuestro no era un partido como los otros, era un partido especial por todo lo que es la historia”, explicó.
El goleador señaló que el grupo abordó el juego desde dos perspectivas: la carga emocional por el rival y la oportunidad de jugar otra final mundialista. “Todos los condimentos, el partido contra ellos, todo lo que es la historia argentina, lo de las Malvinas y todo, era un condimento especial. Pero lo que nosotros también hacíamos hincapié era que ganar ese partido era volver a jugar una final del mundo después de tres años y medio”.
Martínez recordó que el vestuario vivió la previa con una intensa atmósfera diferente. “Se respiraba algo particular, algo especial en la manera de hablar, en la manera de transmitir un mensaje al compañero. Era siempre de la lucha, de tratar de ganar los duelos. Y creo que lo hicimos de una manera importante, porque es un partido que va a quedar grabado para siempre”.
El delantero también reflexionó sobre las dificultades que enfrentó el equipo en ese encuentro. Aseguró que Inglaterra dominó en la primera mitad, pero que la selección argentina mejoró su rendimiento tras el descanso. “El primer tiempo ellos creo que fueron muy superiores, físicamente también han marcado un poquito más la diferencia. En el segundo tiempo salimos con otra mentalidad, salimos con otra idea de juego de la que habíamos iniciado”, aclaró.
Rememorando las ocasiones de gol fallidas antes de la reacción final, Martínez recordó remates que se estrellaron en los postes y llegadas de Alexis Mac Allister, Nicolás González y Enzo Fernández. “Parecía que no era día. Y bueno, al final después logramos convertir los dos goles, en el último momento del partido, que fue alegría triple”.
En su análisis del partido, destacó el gol de Enzo Fernández, considerándolo un impulso anímico para un equipo que había creado varias oportunidades. Martínez explicó que Argentina había identificado espacios en las bandas y que ese camino se había vislumbrado en jugadas anteriores.
“Sabíamos que el partido iba a estar por ahí. Después, el gol de Enzo sale de una jugada corta que hace Rodrigo con Leo en el córner. En ese momento los centrales eran gigantes. Nosotros teníamos los centrales nuestros, más Alexis, creo que estaba dentro del área, Julián”, narró.
El delantero compartió que inicialmente trató de alejarse del área para ofrecerse como opción, pero Fernández optó por un control y un tiro lejano, llevando la pelota a la red. “Cuando yo veo que Leo se la da a Enzo, salgo un poquito del área como para recibir, pero después Enzo hizo un control y no le salió a nadie y la puso en el otro palo. Increíble golazo que nos dio más energía de la que teníamos”.
Martínez también recordó un momento en el primer tiempo en el que Messi resistió varias marca para mantener el balón. Esta acción, destacó, reflejó el compromiso del equipo en ese enfrentamiento. “Para ganar ese partido ellos nos iban a tener que pasar por arriba en todo aspecto, porque nosotros estábamos de esa manera, comprometidos con la causa. Se vivían tantas emociones, tantas cosas juntas, tantos condimentos, que al final por ahí lo futbolístico pasa a segundo plano”, comentó.
La conversación también evocó un gol anotado por Martínez en una semifinal mundialista, un momento que el delantero revisita con frecuencia. “Lo vi muchísimas veces. Hasta el día de hoy me sigue apareciendo. Tengo los videos guardados en el teléfono”, relató. “Un gol que va a quedar para toda la vida, porque una semifinal del mundo, en un contexto como el que estábamos viviendo, volver a jugar otra final, hasta el día de hoy lo sigo viendo”.
El delantero aclaró que la contigüidad con la final le impidió reflexionar sobre su logro personal. “Vivimos todo con tanta intensidad. A los tres, cuatro días, jugábamos una nueva final, entonces era como que se me había olvidado, por así decirlo”.
El impacto de su actuación se hizo evidente después, al salir de la concentración. Martínez recordó una escala en Roma antes de regresar a Argentina, donde compatriotas lo emocionaron al compartir lo que había significado aquella victoria. “Una señora mayor te diga que volvió a gritar un gol de la selección argentina después de muchísimo tiempo, te genera cosas increíbles. Luego, llegar acá, pisar el país y que la gente te agradezca no solamente por lo que hacemos con la Selección, sino a mí en particular, por lo que significó ese gol. Ahí realmente me doy cuenta del peso que tiene ese gol en la historia de la selección argentina”.
Ubicó ese momento como uno de los más destacados de su carrera. “La realidad es que uno nace para vivir este tipo de momentos cuando elige esta carrera. Y a mí me tocó hacer uno de los goles más importantes de la historia de la selección argentina”.
En relación a la camiseta utilizada en ese partido, Martínez reveló que decidió destinarla a la casa de sus padres, vinculando su éxito actual con las dificultades económicas de su infancia y el esfuerzo familiar en Bahía Blanca. “Esta camiseta en particular va para mi familia, para la casa de mi viejo, por todo lo que ellos han hecho por mí en ese momento, donde mi sueño era ser jugador profesional. Jamás imaginé llegar hasta este lugar, llegar hasta este momento”, concluyó.




















