En ese contexto, Tapia viajó hacia Zurich, donde este jueves se llevará a cabo el 37° Concejo de la FIFA. La invitación a esta reunión fue extendida por el secretario general Mattias Grafström, y en el orden del día se incluyen no solo la revisión de informes de las distintas comisiones y otros asuntos vinculados a las numerosas competiciones que organiza FIFA, sino también puntos relevantes como la evaluación del marco de gobernanza y financiero. En este apartado se discutirá la propuesta del FIFA Forward Enterprise (FFE), y se abordará el Premio FIFA para la Paz, que Gianni Infantino otorgó a Donald Trump, un socio estratégico en el campo.
La presencia de Cavagliatto en este encuentro no es fortuita; se ha convertido en un empresario del transporte cada vez más cercano a Tapia. Desde la polémica final que llevó a su equipo, Instituto de Córdoba, a ascender en 2022, la atención ha estado centrada en ese club. En aquel partido, que fue dirigido por Fernando Espinoza, se cuestionaron varias decisiones arbitrales, incluyendo un gol en posición de offside que anotó Fernando Alarcón y las expulsiones de dos jugadores de Estudiantes de Caseros, Lautaro Lusnig y Elías Alderete. Hoy en día, Instituto es uno de los clubes que más se beneficia de los errores arbitrales. Un ejemplo reciente se dio el viernes pasado, cuando el equipo dirigido por Diego Flores anotó dos goles ante Boca con infracciones que pasaron desapercibidas.
Recientemente, Cavagliatto también manifestó su apoyo a Tapia en una declaración pública: “Nosotros, como clubes del Interior, vamos a defender con uñas y dientes el torneo de 30 equipos. Hace 2 años me lo preguntaron y lo vuelvo a reafirmar, el Interior necesita 30 equipos”, declaró enfáticamente el joven dirigente cordobés de 39 años, quien también estuvo presente en el Congreso de Vancouver a fines de abril.
Arboleya, por su parte, es otro directivo que se ha alineado claramente con la gestión de Tapia. A principios de marzo, tras el anuncio de River Plate de retirarse del Comité Ejecutivo, expresó su preocupación y defensa del presidente de la AFA. Dijo: “Esta embestida que está teniendo Chiqui Tapia no es casualidad. No me gustaría que Lanús siga los pasos de River. Tengo que pensar que hay algo netamente político detrás de esto. Hay una mano del Gobierno”.
Tapia, como es habitual, viajó en un avión privado, y no solo los dirigentes argentinos tuvieron el privilegio de experimentar las comodidades del Gulfstream V en este viaje. Según se ha conocido, también volaron representantes de Colombia, Uruguay y Ecuador. Ya en Zurich, Tapia se reunió con Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, y ambos compartieron una cena con Infantino, el máximo dirigente de FIFA. Tapia, en un gesto de camaradería, subió a sus redes sociales imágenes de la cena, donde destacaba un apetitoso plato de burrata, además de otra fotografía donde aparecía junto a Infantino, a quien respalda abiertamente para su reelección en 2027.
Infantino ha estado en el centro de la polémica recientemente tras la presentación del FFE, una filial comercial destinada a gestionar los derechos operativos y de transmisión de sus torneos más importantes, incluyendo la Copa Mundial 2030 y el Mundial de Clubes 2029. Esta propuesta pretende distribuir 6 mil millones de dólares entre las 211 federaciones que forman parte de FIFA, pero ya ha encontrado resistencia. La UEFA y Concacaf se manifestaron en contra, argumentando que la iniciativa socava los derechos del fútbol y favorece una tendencia hacia la privatización. Ambos organismos buscan su destitución. Sin embargo, Tapia y Conmebol mantienen su apoyo al presidente suizo en esta contienda.
Mientras tanto, en un ámbito lejano al lujo de Zurich, han comenzado a aparecer carteles en la Panamericana dirigidos al presidente de River, con la inscripcional ofensiva “Di Carlo Chilindrina”. Mensajes en esta misma línea también se observaron en Barracas Central. La tensión es palpable y no se trata de un hecho aislado. Desde Núñez y La Plata, los clubes se expresan con vehemencia, insinuando que su situación se tornará más compleja de continuar así, asegurando que “les entró la bala”, refiriéndose a la situación actual del fútbol argentino en su contexto político.



















