Sandleris, profesor en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) y Johns Hopkins University (JHU), enfatiza la necesidad de que la composición del ajuste “debe mejorar” porque “no se puede tener un país cuyo gobierno no invierte en infraestructura”, citando ejemplos como la falta de mantenimiento en rutas.
Sus declaraciones surgen en el contexto de los comentarios del ministro de Economía, Luis Caputo, quien indicó que el actual gobierno de Milei representa una antítesis al de Macri al tratar de reducir el déficit fiscal mediante el crecimiento. “Como no se materializó, el déficit quedó igual y el financiamiento se terminó”, señaló el funcionario.
De cara a las elecciones de 2027, el también presidente de la Fundación Ecosur sigue considerando a Milei un candidato competitivo. Sin embargo, alerta que el estado macroeconómico debe repercutir en el bienestar de los votantes antes de que se celebren las elecciones, ya que, de lo contrario, podría no ser suficiente para asegurar su reelección.
En este sentido, Sandleris reclama un mayor acompañamiento en la transformación de la estructura productiva para evitar un incremento en la tasa de desempleo en el proceso. “No se puede permitir que la destrucción de empleo supere la creación de puestos en los sectores primarios”, advierte el economista.
Sobre los recientes datos que muestran un crecimiento del 2,3% interanual en la actividad económica durante el primer trimestre, Sandleris sostiene que el motor más dinámico de este crecimiento son las exportaciones. Sin embargo, plantea la preocupación de que los votantes, al evaluar su bienestar, generalmente lo vinculan con el consumo, que, según él, no parece ser el principal impulsor del crecimiento en este escenario.
La caída de la inversión pública, consecuencia de los ajustes fiscales, afecta el crecimiento de la inversión general. Aunque identifica una lista de proyectos en camino, subraya que la inversión privada es un proceso gradual. “Si se aprueba un proyecto de 100 millones de dólares, no significa que este año ingresen 100, sino que se irán incorporando de manera paulatina a lo largo de varios años”, explicó.
Por otro lado, sostiene que una recuperación en la inversión pública es esencial, aunque reconoce que esto debe hacerse en un contexto de equilibrio fiscal. No considera necesario regresar a déficits fiscales significativos, y cree que parte del incremento en la recaudación que podría resultar del crecimiento económico debe canalizarse hacia inversión pública y reducción impositiva.
En este contexto, se cuestiona la sostenibilidad de una dinámica que favorezca sectores extractivos, mientras los vinculados al mercado interno aún enfrentan dificultades. Propone que es crucial gestionar la transición de la estructura productiva de manera ordenada para generar bienestar.
Aseguró que, pese a que se percibe cierta mejora en los fundamentos económicos, el empleo no ha crecido de forma significativa. “La economía ha mejorado, pero no se ha creado empleo”, constató, añadiendo que el gobierno debe continuar reduciendo impuestos y encontrar nuevas soluciones políticas ante el inminente ciclo electoral.
El economista descartó la idea de implementar programas asistenciales como solución y resaltó que iniciativas como la disminución de la tasa de interés son fundamentales para fomentar la inversión. Asimismo, considera que el gobierno ha adoptado un enfoque más balanceado en su política cambiaria, lo cual es positivo, aunque sugiere que se podría hacer con mayor celeridad.
Respecto al tipo de cambio, Sandleris opinó que podría incrementarse sin generar un impacto negativo significativo en la inflación, a condición de hacerlo de manera prudente. Se mostró crítico ante la idea de que el gobierno de Milei es completamente opuesto al de Macri, resaltando que el diagnóstico de ambos sería similar en lo que respecta al rol del sector privado y la necesidad de equilibrio fiscal. Sin embargo, sí destaca la rapidez en el ajuste fiscal actual, contrastándola con la lentitud del gobierno anterior debido a un contexto distinto.
Finalmente, concluyó que aunque se puede esperar que el crecimiento ayude a reducir el déficit, no se debe depender exclusivamente de él para alcanzar ese objetivo.




















