La Secretaría de Energía informó que la electricidad tendrá en septiembre un incremento promedio del 1,75%, mientras que el gas natural aumentará 1,40%. Ambos ajustes se ubican por debajo del 2,1% que marcó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, según el último dato oficial difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En el caso de la electricidad, el aumento alcanzará a los usuarios de Edenor y Edesur del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), debido a que la jurisdicción del Gobierno nacional sobre este servicio se limita a esa región.
El incremento estará acompañado por una ampliación de las bonificaciones. Para las facturas correspondientes a septiembre, la bonificación extraordinaria se elevó al 25%, que se suma al descuento base del 50%. De esta manera, los beneficiarios del régimen accederán a una bonificación total del 75%.
En el gas natural, el ajuste promedio será del 1,40% a nivel nacional, luego del incremento del 2,99% aplicado en agosto. Al tratarse de un servicio cuya regulación es federal, la actualización alcanza a todo el país. También se incorporará una bonificación extraordinaria del 24,5%, que junto con la bonificación base llevará el descuento total al 74,5% para los usuarios comprendidos en el esquema vigente.
El mayor incremento de septiembre corresponderá al servicio de agua y cloacas. Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) aplicará una suba del 2,37%, de acuerdo con la Resolución ERAS N.º 24/26 publicada en el Boletín Oficial. Para los usuarios residenciales que cuentan con ambos servicios, la empresa estimó una factura media mensual de $36.790,85 sin impuestos.
Hasta agosto se encontraba vigente un límite de aumentos del 3%, establecido por el Ministerio de Economía para recuperar incrementos que no habían podido aplicarse durante 2025. Desde septiembre, según explicó la compañía, vuelve a regir el mecanismo de actualización basado en una fórmula que contempla la evolución de los salarios, el IPC y el Índice de Precios Mayoristas (IPIM).
AySA mantendrá además la Tarifa Social, destinada a facilitar la regularización de deudas de acuerdo con la situación económica de cada hogar. También continuará un descuento del 15% para los hogares ubicados en zonas de bajos recursos.
Los nuevos valores se conocen mientras las estimaciones sobre la inflación de agosto fueron revisadas a la baja. Las proyecciones se ubican entre 1,4% y 1,9%, luego de que el IPC de julio alcanzara el 2,1%, en parte influido por factores estacionales asociados a las vacaciones de invierno.
Todos los pronósticos contemplan así una desaceleración respecto del registro de julio. Si finalmente la inflación de agosto se ubicara en 1,4%, la variación mensual sería 0,7 puntos porcentuales menor que la del mes anterior y quedaría por debajo del 1,5% registrado en mayo de 2025, el menor nivel alcanzado durante la actual gestión.
Para septiembre, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta una inflación mensual del 1,8%.
Según la Secretaría de Energía, las decisiones sobre las tarifas buscan preservar a los sectores de menores ingresos sin interrumpir el proceso de normalización de los precios de los servicios públicos y, al mismo tiempo, mantener los objetivos fiscales.




















