La preferencia por estos nuevos métodos de pago se debe a su rapidez y comodidad, factores considerados esenciales por los usuarios. Además, los encuestados indicaron que las soluciones digitales les ofrecen un mejor control de sus gastos.
A pesar del avance, el estudio muestra que existe un amplio potencial de crecimiento: el 84% de los argentinos desearía que un mayor número de comercios y personas aceptaran pagos electrónicos, lo que indica que la demanda avanza más rápido que la capacidad de oferta y que la digitalización total de la economía sigue siendo un objetivo por alcanzar.
Las billeteras virtuales se han establecido como la opción de pago más utilizada en el país. De acuerdo con el informe, el 70% de los argentinos afirmó haber usado billeteras digitales en el último semestre, superando al uso del efectivo (52%) y de las tarjetas de débito (51%). Las tarjetas de crédito quedaron atrás, con solo un tercio (34%) de los encuestados reportando su uso.
El empleo de billeteras digitales se observa en diversos contextos de consumo diario. Destaca su uso en el pago del transporte público (42%). Según datos recientes del Banco Central, en mayo se realizaron 24,7 millones de transacciones a través de QR por un total de $29.800 millones. De este total, el 89,3% correspondió a los colectivos, mientras que un 10,7% fue utilizado en el subte.
En las compras en tiendas se registró un 40% de utilización de billeteras digitales, mientras que en cafeterías y restaurantes el porcentaje alcanzó el 38%. Este último sector ha crecido gracias a innovaciones como las propinas digitales. En el comercio electrónico, un 38% de las transacciones también se realizan a través de estos métodos, impulsando su adopción por medio de experiencias de pago más ágiles y seguras.
Otro campo en el que las billeteras digitales demuestran su superioridad es en el envío de dinero entre personas: el 47% de los argentinos las elige para transferir dinero a familiares o amigos, en comparación con el 15% que usa transferencias bancarias tradicionales y el 11% que prefiere el efectivo.
Un informe de la procesadora de pagos Fiserv agrega otro aspecto relevante: el pago de facturas. La compañía indica que las diferentes soluciones del mercado han registrado más de 940.000 transacciones mensuales, con montos promedio cercanos a los $126.000. La tasa de crecimiento mensual supera el 30%.
Más allá de la conveniencia, el estudio también revela un cambio en la gestión de las finanzas personales: el 75% de los argentinos que participaron coinciden en que las opciones de pago digital les ayudan a mantener un mejor control de sus gastos.
Entre los beneficios concretos que los usuarios señalaron sobre los pagos digitales, uno de los aspectos destacados fue el impacto en la rutina de millones de argentinos. “Los pagos digitales ya forman parte de la rutina de millones de argentinos”, afirmó Florencia Solazzi, cluster leader de Mastercard para Argentina y Uruguay. La ejecutiva agregó que el desafío actual no se limita a ampliar el acceso, sino a continuar construyendo experiencias sencillas, seguras y confiables que acompañen a las personas en su vida diaria.
Jenner José Fuentes Espinoza, gerente de desarrollo de negocios digitales de Titiv, coincidió en que “los usuarios esperan que los pagos se ejecuten en segundos y estén disponibles en todo momento. Esto plantea que las organizaciones no solo operen medios de pago, sino que gestionen ecosistemas tecnológicos complejos que deben responder en tiempo real, con alta disponibilidad y capacidad de adaptación ante picos de demanda”.
A pesar del creciente uso de las billeteras digitales, el efectivo no se encuentra en retroceso. El 52% de los argentinos encuestados por Mastercard lo utilizó en los últimos seis meses, lo que lo mantiene como el segundo método de pago más elegido en el país, por delante incluso de las tarjetas de crédito.
Este panorama se refleja también en el envío de dinero. Aunque las billeteras digitales predominan con un 47%, un 11% de los argentinos aún usa el efectivo para transferencias a familiares o amigos y un 15% recurre a transferencias bancarias tradicionales.




















