El gremio informó, a través de un comunicado, que optó por anular la medida de fuerza que se iba a llevar a cabo entre las 7 y las 8 de la mañana, “a la espera de una instancia de diálogo que podría iniciarse el día de mañana”.
Esta protesta formaba parte de un plan de acción de los metrodelegados en rechazo a descuentos salariales y sanciones disciplinarias que consideran ilegales y persecutorias hacia trabajadores y representantes gremiales.
Desde la organización señalaron que la decisión de suspender la medida busca expresar su disposición a resolver el conflicto mediante el diálogo, al tiempo que reiteraron su responsabilidad sobre la situación a Emova. También denunciaron que la concesionaria ejerce presiones sobre los trabajadores y busca obtener beneficios económicos del Gobierno porteño.
Sin embargo, los metrodelegados advirtieron que si no se logra una resolución a los planteos que originaron el conflicto, reanudarán el plan de autodefensa que había sido anunciado en días previos. El gremio ya había anticipado que no descartaba emprender acciones que pudieran afectar el funcionamiento habitual del servicio si sus reclamos no eran atendidos.



















