Distefano, de 30 años, tiene su domicilio fiscal registrado en un modesto inmueble de un barrio de clase media trabajadora en Villa Maipú, San Martín. Carece de un empleo formal y nunca ha tenido uno; su única experiencia laboral fue como monotributista durante seis meses. Notablemente, no posee deudas significativas que indiquen un estilo de vida acorde a sus apariciones en redes.
En el último año, Distefano ha presumido su estilo de vida en Instagram, donde cuenta con 65 mil seguidores, y TikTok, con 25 mil. En sus publicaciones, muestra cirugías estéticas, nuevos tatuajes, compras en Shein y un guardarropa repleto de marcas, además de actividades recreativas como carreras en cuatriciclo en Pinamar y viajes a Playa del Carmen, México, y Medellín, Colombia. En un video impactante, regala a un familiar casi un millón de pesos en zapatillas, expresando: “Estas son las turras” mientras sonríe.
Algunos comentarios de sus seguidores sugieren que es vista como emprendedora. “Es re emprendedora, te vende lo que sea”, se escucha en un video donde se la menciona. En abril de 2025, ella intentó lanzar un nuevo “emprendimiento” de compraventa de autos, mostrando un enfoque más profesional frente a la cámara.
Sin embargo, hace semanas dejó de publicar contenido, lo que llevó a sus seguidores a preguntarse por su paradero, con comentarios en tono de broma como: “Está en Canadá” y “Pronta libertad, Maca”.
La realidad es que Distefano se encuentra en prisión desde finales de abril, acusada de tráfico de drogas. Fue arrestada por Gendarmería como parte de una investigación dirigida por el Juzgado Federal N°2 de Morón, bajo la supervisión del juez Jorge Rodríguez y la Fiscalía Federal de Hurlingham, encabezada por Santiago Marquevich. Su causa, iniciada en 2023, la investiga por la supuesta vinculación con una banda dedicada al narcotráfico, liderada por un hombre y cuatro dealers que operaban en locales nocturnos, incluido el actualmente clausurado Pinar de Rocha.
Tras un requerimiento del fiscal Marquevich, se llevó a cabo un allanamiento en su departamento, lugar frecuente de sus grabaciones, ubicado en un complejo en la zona oeste. Durante la operación, se hallaron siete gramos de tusi distribuidos en tres bolsitas, que fueron decomisadas. Posteriormente, un abogado se presentó en los tribunales federales de Morón para defenderla.
El entorno de Distefano sostiene que la cantidad de droga encontrada es de uso personal; sin embargo, otras evidencias en el expediente, que apunta hacia un posible procesamiento, sugieren un escenario de tráfico de sustancias. El juzgado también está implementando diferentes diligencias en este contexto.
Asimismo, su círculo cercano intentó aclarar cómo logró mantener un nivel de vida ostentoso, argumentando que parte de sus ingresos provendrían de la venta de contenido erótico. Se menciona un perfil a su nombre en la plataforma Cafecito, aunque con solo 24 seguidores, lo que podría no ser suficiente para justificar su estilo de vida.
No es la primera vez que Distefano se ve envuelta en problemas legales. Investigadores de la zona oeste recuerdan un incidente en el que fue encontrada por la Policía Bonaerense en Laferrere, años atrás, conduciendo un auto mellizo.



















