Desde el miércoles se comenzaron a escuchar rumores sobre una “bomba” que podría estallar el jueves. Todos los ojos estaban puestos en la Legislatura, donde Rovira organiza encuentros políticos antes de cada sesión, que han sido fuente de información relevante en las últimas semanas.
No obstante, la noticia estalló en la Casa de Gobierno misionera, conocida como “La Rosadita”. A las 14.30, Passalacqua utilizó su cuenta de X para anunciar la reducción del gabinete. “Instruí al Ministerio de Hacienda para que, a través de la Dirección de Presupuesto, avance en la reestructuración y reorganización de los ministerios y áreas de Gobierno de cara al Presupuesto General de la Provincia para el ejercicio del 2027”, expuso el gobernador. En total, el gabinete queda conformado por 13 carteras.
El gobernador concluyó: “Tenemos la responsabilidad de consolidar un Estado cada vez más cercano, austero y eficiente, que optimice los recursos públicos, eliminando superposiciones y garantizando un mejor servicio a la gente”.
El anuncio fue el resultado de un análisis previo realizado dentro del círculo más cercano al mandatario, donde se consultó a los funcionarios sobre su lealtad: “¿De qué lado estás?”, fue la pregunta recurrente.
Desde un despacho de la Casa de Gobierno informaron que aún no hay decisiones firmes. “Son tres o cuatro ministerios cuyas funciones pueden seguir operativas como subsecretarías”, especificaron, mientras añadieron que no se descarta la inclusión de algunas subsecretarías en el proceso.
Los medios locales señalan que las áreas que se reestructurarán incluyen el Ministerio de Acción Cooperativa, bajo la dirección de Liliana Mabel Rodríguez, así como las secretarías de Agricultura Familiar y Cambio Climático, a cargo de Marta Ferreira y Gervasio Malagrida, respectivamente. Se pretende que estas dependencias pasen a estar bajo el ámbito de los ministerios de Industria, Agro y Producción y Ecología.
Todos los funcionarios a reestructurar tienen vínculos con Rovira. Un funcionario de alto rango confirmó que la reestructuración “va por ahí” y destacó que podría haber otros ajustes, incluido el posible traspaso de la cartera de Energía a Hacienda.
En Misiones coexisten dos centros de poder. Desde la Legislatura, Rovira promueve proyectos y decisiones de gestión sin consultar al Ejecutivo, como la reciente intención de cambiar el Código Procesal Penal misionero. Además, borró el sello del partido que cofundó con Passalacqua en 2003, el Frente Renovador de la Concordia, para crear el nuevo Encuentro Misionero.
A pesar de las tensiones, Passalacqua cuenta con el respaldo de 67 intendentes de un total de 78, y recientemente recibió el apoyo de Maurice Closs, un exmandatario que había distanciado de Rovira. Closs reenvió el mensaje de Passalacqua destacando su respaldo a la medida.
El conflicto tiene potenciales repercusiones para ambos políticos. Según trascendió, un alto funcionario que no se encuentra en riesgo de perder su puesto admitió que la relación entre Passalacqua y Rovira es irreparable. Un dirigente del oficialismo, con cercanía a ambos, reconoció que la disputa podría representar un riesgo para el gobierno en las próximas elecciones.
“No hay lugar para divisiones. Este experimento era antes. Ahora hay fuerzas que son mejor percibidas por la población”, expresó.
En las últimas elecciones legislativas de 2025, el Frente Renovador de la Concordia no tuvo resultados favorables, y en las elecciones provinciales de junio, ganaron por un margen reducido. Rovira apuntó hacia los intendentes, acusándolos de falta deactivismo. El último diálogo significativo entre Ángel y Passalacqua ocurrió en ese marco. La reciente victoria de La Libertad Avanza en los comicios de octubre evidenció que el contexto ha cambiado radicalmente.
Desde la oposición están atentos a la situación del oficialismo, siguiendo el adagio que dice “si ves a tu enemigo cometiendo un error, no lo interrumpas”. Las primeras impresiones en el campamento libertario es que esta es una “pelea de egos y poder que se resolverá”, mientras se percibe un agotamiento entre los misioneros por las mismas caras que no resuelven los problemas.



















