La estructura de este ajuste afecta tanto a trabajadores activos como a jubilados y pensionados. Por lo tanto, una parte de esta mejora salarial se hará efectiva con un retraso de seis meses en relación a la evolución de los precios que se registraron hasta junio.
Además, el Gobierno provincial complementará esta medida con dos refuerzos no remunerativos: $100.000 para los activos y $80.000 para jubilados y pensionados. El primer refuerzo se abonó en julio y el segundo está programado para octubre, pero no será considerado para la base del salario, lo que limita su efecto sobre la antigüedad y otros beneficios laborales.
Zdero también anunció mejoras sectoriales que se implementarán en septiembre, que incluyen un aumento del 20 por ciento en el concepto Aula para docentes, un 20 por ciento en la Bonificación por Riesgo de Salud y un 10 por ciento en la bonificación especial para el personal de seguridad. Sin embargo, estos aumentos se aplican solo sobre conceptos específicos y no representan una recuperación salarial general, por lo que muchos agentes seguirán recibiendo un incremento total del 10 por ciento.
El último informe del INDEC indica que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 1,9 por ciento en junio, acumulando un 16,8 por ciento en lo que va del año y alcanzando una variación interanual del 33,5 por ciento. En la región Noreste, donde se encuentra Chaco, la inflación interanual fue del 36,5 por ciento.
El senador y exgobernador Jorge Capitanich criticó recientemente esta propuesta, señalando que docentes, policías y trabajadores del área sanitaria han sufrido una notable pérdida de poder adquisitivo. Además, advirtió que el deterioro salarial impacta negativamente en el comercio y en la actividad económica provincial.
La comparación de los aumentos salariales con la inflación resalta la insuficiencia del paquete: el 10 por ciento anunciado queda por debajo en 6,8 puntos porcentuales en relación a los precios del primer semestre, antes incluso de que se efectúe el primer pago. Zdero presenta esta línea de acción como una política de previsibilidad, sin embargo, para los trabajadores significa esperar hasta noviembre por un aumento que se encuentra por debajo de la inflación acumulada hasta junio.




















