Durante el evento, Milei se refirió a Lula como “ladrón” y “presidiario”. La polémica ha escalado al punto de que Brasil decidió llamar a su embajador en Argentina para consultas y requirió explicaciones al embajador argentino en Brasilia.
A pesar del receso invernal, la Cámara de Diputados se ha convertido en un espacio de debate respecto a la crisis diplomática. Legisladores de diversos espectros políticos, desde la UCR hasta el peronismo, manifestaron su rechazo a las declaraciones del presidente argentino. No se descarta la posibilidad de citar al canciller Quirno a la Comisión de Relaciones Exteriores o de convocar a la Comisión del Mercosur para analizar el impacto en la relación entre ambos países.
La Comisión del Mercosur es presidida por Eduardo Valdés, diputado de Unión por la Patria, y la Comisión de Relaciones Exteriores está a cargo de la libertaria Juliana Santillán. Valdés planea reunirse en los próximos días con el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, donde podría considerar convocar a su comisión para discutir el tema. “Un presidente dedicó su vida a unir pueblos, construir puentes y fortalecer la integración de América del Sur. El otro dedica cada día a sembrar odio y divisiones al insultar al presidente de un país hermano y principal socio comercial”, expresó Valdés al contrastar las posturas de Milei y Lula.
Esteban Paulón, diputado socialista por Santa Fe, ha solicitado la convocatoria del canciller Quirno a la Comisión de Relaciones Exteriores y presentó un proyecto de repudio a las declaraciones de Milei contra Lula y las instituciones brasileñas. Argumentó que las afirmaciones del presidente “resultan incompatibles con el respeto que debe regir las relaciones entre Estados soberanos y constituyen una grave afectación de la investidura presidencial y de los intereses de la República Argentina”.
“Este proyecto busca reafirmar un principio elemental de la política exterior: cuando una persona ocupa el cargo de Presidente, sus actos y declaraciones no pueden ser considerados solo como expresiones personales”, agregó, enfatizando que las acciones del presidente podrían generar consecuencias en las relaciones internacionales del país.
Desde el bloque peronista, el excanciller Jorge Taiana presentó un proyecto para rechazar las declaraciones de Milei, resaltando que “dañan las relaciones bilaterales y la política exterior argentina, al intervenir en asuntos internos de otro Estado, lo que va en contra de los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos”.
Taiana también criticó la participación de funcionarios de la Cancillería argentina en actos políticos en el extranjero, sugiriendo que esto podría poner en riesgo los lazos históricos de cooperación entre ambas naciones. Los diputados del Frente Renovador también se sumaron a las críticas; Sabrina Selva insistió en la importancia de recuperar el diálogo y el respeto, destacando que miles de PyMEs y empleos argentinos dependen de la relación bilateral.
Diego Giuliano advirtió que “un Presidente viaja para defender los intereses de Argentina, no para hacer campaña ni agredir a nuestro principal socio comercial”, mientras que Cecilia Moreau consideró “inaceptables” los ataques de Milei hacia Lula, recordando que históricamente ningún presidente argentino había ido a otro país a insultar a su mandatario.
Marcela Pagano, del monobloque Coherencia, también cuestionó al presidente, dirigiendo una nota de disculpas en nombre de los argentinos que no agraden a sus hermanos. La exlegisladora recordó los lazos históricos entre Argentina y Brasil, instando a no permitir que un exabrupto termine con 40 años de hermandad.
Los radicales críticos agrupados en la bancada Provincias Unidas también exigieron que el Congreso debata la situación. Pablo Juliano cuestionó el viaje presidencial, señalando que “fue a apoyar a un candidato y abrió una nueva crisis diplomática con nuestro principal socio comercial”. Leonel Chiarella, presidente de la UCR, expresó que “asistimos a un conflicto innecesario” y que “detrás de cada palabra hay fábricas, PyMEs y puestos de trabajo argentinos”.
A pesar de las reacciones en el Congreso, las bancadas oficiales de la UCR en Diputados y el Senado aún no han abordado la controversia. El Congreso se mantendrá en receso una semana más, y está programada la reanudación el 6 de agosto, en el Senado, para continuar con un debate sobre la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que podría convertirse en el primer escenario donde la oposición plantee sus cuestionamientos sobre las declaraciones de Milei contra Lula.




















