Las modificaciones fueron impulsadas por el senador radical Maximiliano Abad y amplían el alcance de un esquema destinado a promover inversiones de empresas de tamaño intermedio. La Cámara alta aprobó y giró a Diputados dos proyectos vinculados con el régimen, ambos con 60 votos afirmativos y dos negativos. Los únicos votos en contra fueron los de los senadores santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia.
Durante el debate, Abad destacó que la iniciativa busca dar respuesta a empresas que no están contempladas en los regímenes de promoción vigentes y señaló el potencial de actividades como la agroindustria, la construcción, la metalmecánica, la logística y la pesca. También remarcó el aporte de esta última a la generación de exportaciones, divisas y empleo.
El RIIR fue promovido por el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, de Corrientes, y contó con el respaldo del oficialismo. La jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, defendió la propuesta, que apunta a impulsar inversiones superiores a los 12 millones de dólares y funcionar como complemento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Los cambios incorporados por Abad permitirían que determinadas inversiones pesqueras, forestales y ganaderas accedan a los beneficios sin cumplir el umbral general. El proyecto ya contemplaba ese tratamiento para actividades vinculadas con el riego, la eficiencia energética, las mallas antigranizo y los bienes semovientes. Ahora se sumaron expresamente la pesca, la forestoindustria y la retención de terneras destinadas a la reposición de rodeos.
Las modificaciones también extienden a esas actividades la posibilidad de aplicar la amortización acelerada en una sola cuota, un mecanismo que permite adelantar la deducción fiscal de las inversiones alcanzadas. Además, amplían los sujetos incluidos en el régimen a quienes están contemplados en el artículo 179 de la Ley 27.802, correspondiente al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), según explicó el senador.
En relación con la actividad pesquera, Abad sostuvo que los beneficios podrían tener impacto en ciudades como Mar del Plata. Según señaló, la renovación de embarcaciones y la incorporación de tecnología para la conservación y el procesamiento permitirían mejorar las condiciones de seguridad y agregar valor a la producción en tierra.
En el sector ganadero, el incentivo apunta a los productores que retienen terneras para reponer animales en sus establecimientos. El legislador vinculó la medida con las dificultades climáticas que atraviesa la actividad y afirmó que la retención de vientres resulta clave para sostener los rodeos en un contexto adverso, marcado por el fenómeno conocido como Súper Niño, que, según indicó, ya provocó importantes pérdidas de ganado.
Durante su intervención, Abad también reclamó la eliminación de las retenciones a las exportaciones pesqueras, un planteo independiente de los incentivos fiscales incorporados al proyecto. El senador consideró que esos derechos de exportación pueden afectar la continuidad de las empresas y el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Además, pidió una mayor coordinación entre los distintos niveles del Estado para sostener el empleo y mejorar las condiciones de competencia de la industria pesquera. También relacionó el desarrollo del sector con las oportunidades que podría generar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Finalmente, defendió la necesidad de acompañar a empresas y emprendedores de distintos tamaños para impulsar la actividad productiva. Con la media sanción del Senado, las modificaciones al RIIR quedaron ahora sujetas al debate en la Cámara de Diputados.




















