El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló dos jornadas consecutivas sin comprar ni vender dólares en el mercado oficial, un hecho inédito en lo que va de 2026. La pausa en las intervenciones coincidió con una baja del tipo de cambio mayorista, que cerró el martes en $1.538, y con la definición de la cotización de referencia de una letra del Tesoro vinculada al dólar que vence esta semana.
Pese a la ausencia de operaciones de compra, las reservas internacionales brutas aumentaron hasta los US$ 50.580 millones, frente a los US$ 50.481 millones registrados al cierre anterior. La suba diaria fue de US$ 99 millones y respondió a movimientos ajenos a la compraventa de divisas en el mercado cambiario.
La interrupción de las adquisiciones extendió la pausa iniciada el lunes, luego de que la autoridad monetaria pusiera fin a una racha de 19 ruedas consecutivas con saldo comprador. Entre el 2 de enero y el 26 de octubre, el BCRA había comprado dólares en 194 de las 199 jornadas cambiarias transcurridas. Las cinco ruedas anteriores sin adquisiciones habían terminado con saldo neutro, sin ventas netas.
La decisión se produjo en un contexto de volatilidad regional, luego de los movimientos del real brasileño posteriores a las elecciones presidenciales en ese país. Además, la jornada estuvo atravesada por la fijación del tipo de cambio aplicable a una letra del Tesoro vinculada al dólar estadounidense, identificada como D30O6, cuyo vencimiento está previsto para el 30 de octubre.
El instrumento es una letra cero cupón que utiliza la evolución del tipo de cambio oficial para determinar el pago en pesos. La cotización de referencia establecida el martes definirá el monto que recibirán sus tenedores este viernes. Previamente, el Gobierno había realizado un canje de deuda para reducir el saldo del título expuesto a esa fecha de fijación.
En jornadas relacionadas con la determinación de precios de instrumentos ajustados por el tipo de cambio o con vencimientos relevantes de contratos de futuros, el BCRA suele evitar sumar demanda de divisas en el mercado oficial. El objetivo de esa conducta es no agregar presión sobre la cotización utilizada para calcular pagos y liquidaciones.
En paralelo, el dólar mayorista cerró en $1.538, con una caída de $2 respecto de la jornada anterior. De esta manera, terminó con una secuencia de siete ruedas consecutivas en alza. En el segmento minorista, la cotización finalizó en $1.506,870 para la compra y $1.559,939 para la venta.
Por su parte, el límite superior de la banda cambiaria se ubicó en $1.947,79. Así, el tipo de cambio mayorista quedó $409,79 por debajo de ese nivel, una distancia equivalente al 26,6%.
El aumento de las reservas internacionales no estuvo relacionado con compras de dólares, sino con otros factores que pueden modificar el stock, como pagos, depósitos, movimientos de las cuentas del sector público y variaciones en la valuación de los activos. Por ese motivo, una suba diaria de las reservas no implica necesariamente que el Banco Central haya adquirido divisas.
Hasta el viernes 23 de octubre, la entidad acumulaba compras por US$ 15.821 millones durante 2026, tanto dentro como fuera del mercado cambiario. El monto superaba en más de un 50% la meta anual de US$ 10.000 millones contemplada en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. La proyección oficial apuntaba a finalizar el año con adquisiciones cercanas a los US$ 20.000 millones.




















