La ronda se concretó en septiembre de 2026 y fue impulsada por la decisión de Rauch de volver a invertir en la empresa. El emprendedor argentino ya había respaldado un proyecto anterior de Nahuel Candia, fundador y CEO de Rebill, y fue uno de los primeros inversores en la fintech. A su participación se sumaron ejecutivos de Adyen, compañía especializada en infraestructura de pagos, y de SpaceX, la empresa aeroespacial dirigida por Elon Musk.
Rebill busca resolver uno de los principales desafíos que enfrentan las empresas al expandirse a otros países: adaptarse a los medios de pago disponibles en cada mercado. La gestión independiente de estas operaciones suele requerir acuerdos con bancos y procesadores, el cumplimiento de regulaciones locales y, en algunos casos, la creación de una entidad legal en cada país. La plataforma permite centralizar los cobros y operar con métodos de pago locales sin que cada cliente tenga que desarrollar su propia estructura legal y financiera.
Actualmente, la compañía opera en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Estados Unidos. Entre sus clientes se encuentran Henry, una plataforma educativa; Assist 365, especializada en asistencia al viajero; y TripleTen, una empresa estadounidense dedicada a la formación tecnológica.
Uno de los principales objetivos para el próximo año será profundizar su presencia en Estados Unidos. Rebill ya ofrece procesamiento de tarjetas y pagos en dólares en ese mercado, pero busca fortalecer sus alianzas financieras y ampliar las herramientas para gestionar y transferir fondos. Al mismo tiempo, la empresa planea consolidar su actividad en los otros cinco países donde opera y sumar a Perú como parte de su próxima etapa de expansión, según adelantó Candia.
Para acompañar ese crecimiento, la fintech está desarrollando dos nuevas líneas de negocio. La primera es Rebill Treasury, una solución destinada a administrar fondos recibidos en distintos mercados. La herramienta permite mantener saldos en varias monedas, realizar conversiones y pagar a proveedores y socios sin depender de un banco en cada país.
La segunda línea es Rebill Platforms, diseñada para que empresas de software, marketplaces y otras plataformas incorporen servicios de cobros y pagos directamente en sus productos, bajo su propia marca, mientras Rebill opera la infraestructura financiera. Según Candia, estas soluciones amplían el mercado potencial de la compañía, tanto entre empresas latinoamericanas que buscan internacionalizarse como entre firmas estadounidenses y globales que necesitan operar en las Américas.
La empresa llega a esta etapa con indicadores de crecimiento en alza. Entre enero y septiembre de 2026, la cantidad de comercios activos se cuadruplicó y el volumen mensual de pagos procesados se multiplicó por 3,1, lo que equivale a un incremento aproximado del 210%.
La historia de Rebill comenzó en 2018, cuando Candia desarrolló para una aseguradora argentina un sistema de automatización del cobro de pólizas. La experiencia le permitió identificar las dificultades que enfrentaban las empresas para administrar pagos recurrentes en América Latina. En 2020, con un préstamo inicial de US$ 20.000, fundó Rebill, que comenzó enfocada en las suscripciones de negocios digitales y luego evolucionó hacia una infraestructura para cobrar, gestionar y transferir dinero entre países.
A medida que sus clientes ampliaron sus operaciones internacionales, la empresa incorporó nuevos mercados y capacidades. Actualmente, el equipo incluye a Francisco León, ex CEO de PayU en América Latina; Ariel Díaz Ailan, como director de Operaciones (COO); y Rubén Maier Enzler, como director de Tecnología (CTO).
“Durante estos años desarrollamos algo que requiere tiempo y es difícil de replicar: integraciones locales, alianzas con instituciones financieras y capacidades operativas para manejar las particularidades de cada país”, destacó Candia.
La fintech también cuenta con la certificación PCI DSS Nivel 1, un estándar de seguridad para la industria de pagos, y afirma disponer de licencias propias en sus principales mercados.




















