El fenómeno de El Niño está llevando a las autoridades del Parque Nacional Iguazú, conocido por ser el más visitado de la Argentina, a modificar radicalmente sus protocolos de seguridad. Las lluvias persistentes en el sur de Brasil, que afectan las cuencas de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay, han provocado un aumento significativo en el caudal del río que alimenta el famoso salto de agua, alcanzando un nivel de 12.000 metros cúbicos por segundo, aproximadamente diez veces más que lo habitual en condiciones normales. Ante esta situación, la Garganta del Diablo ha permanecido cerrada desde el 3 de agosto pasado, y las pasarelas y barandas han sido desmanteladas y aseguradas en tierra firme, como medida de precaución frente a estos incrementos extraordinarios.
Frente a este panorama, la Agencia Federal de Emergencias ha emitido una serie de protocolos esenciales para gestionar los posibles daños, garantizar la seguridad de la población y resguardar sus bienes personales ante las inclemencias del tiempo. La preparación es fundamental antes del inicio de los eventos climáticos. Entre las recomendaciones, se sugiere la limpieza frecuente de desagües y sumideros, la revisión del estado de los techos y canaletas, así como retirar objetos del exterior que puedan ser desplazados por el viento. Resulta imperativo consultar el pronóstico local y tener a mano los números de contacto de los servicios de Defensa Civil, Bomberos y Policía, ya que la calma se convierte en un factor determinante ante cualquier situación crítica derivada de las alertas meteorológicas. Además, queda terminantemente prohibido circular por calles anegadas. En caso de que el agua ingrese a la vivienda, se debe cortar el suministro eléctrico de inmediato para evitar accidentes graves. Las recomendaciones también prohíben acercarse a postes, carteles o cables eléctricos, dado que el peligro de descarga aumenta en condiciones de humedad o viento extremo.
Con la llegada del fenómeno y la posibilidad de que las lluvias generen excesos de agua en distintas zonas productivas, el Gobierno ha difundido diversas recomendaciones con el objetivo de reducir los riesgos sobre los rodeos. Las medidas instan a que los productores se anticipen, organicen el uso de los recursos forrajeros y protejan especialmente a las categorías más vulnerables. “Las inclemencias del fenómeno de El Niño pueden traer secuelas para la producción argentina. Por eso hay decisiones que pueden marcar la diferencia”, señaló la Secretaría de Agricultura. El organismo agregó: “Anticiparse, prever y planificar puede ser la mejor estrategia para enfrentar la emergencia”, haciendo hincapié en que la proactividad es clave en este contexto.
Entre las primeras recomendaciones para los establecimientos de ganadería extensiva se encuentra la necesidad de ajustar la carga animal, es decir, la cantidad de cabezas por unidad de superficie. En este sentido, la Secretaría aconsejó “reducir anticipadamente la carga animal por unidad de superficie” y “planificar las salidas y nuevos ingresos de animales”. Además, se debe “reservar sectores altos y bien drenados”. También se insta a “disponer de espacios de emergencia que permitan trasladar a los animales rápidamente” si el agua avanza sobre los potreros o dificulta el acceso a las zonas de pastoreo.
Ante las proyecciones meteorológicas adversas, el Gobierno Nacional ha implementado un esquema de prevención transversal para afrontar la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, conocido como el Súper Niño. Las proyecciones para el cierre de este año y el primer semestre del próximo indican precipitaciones por encima de los parámetros normales, con un impacto directo sobre la Cuenca del Plata y la región de Cuyo. En este contexto, un funcionario del área comunicó que el Servicio Meteorológico Nacional cuenta con la red de radares más extensa de la historia del país, lo que permite anticipar situaciones de riesgo. Esta tecnología instalada hace posible la emisión de alertas meteorológicas con una antelación de hasta tres días antes de cada evento severo, lo que constituye una herramienta vital en la planificación de la Agencia Federal de Emergencias y los equipos de defensa civil provinciales y municipales.
La estrategia oficial integra múltiples áreas del Estado bajo la coordinación de la Agencia Federal de Emergencias. Según trascendió, el trabajo conjunto incluye a las Fuerzas Armadas, fuerzas de seguridad, Vialidad Nacional y el Ministerio de Salud, entre otras dependencias clave. Esta coordinación se enmarca dentro del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, un esquema que permite el acceso a información estratégica georreferenciada en tiempo real mediante tableros digitales.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado lo que meteorólogos de todo el mundo vienen advirtiendo en los últimos meses: el fenómeno de El Niño será extremadamente fuerte y alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima continuarán, al menos, hasta febrero de 2027. “El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, afirmaron desde la OMM en un comunicado publicado recientemente. En una rueda de prensa posterior, la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, enfatizó que el actual episodio “podría ser más potente que todo lo observado desde que comenzamos nuestro monitoreo” hace cuatro décadas. Aunque no es provocado por el cambio climático, los científicos prevén que El Niño agudice las temperaturas de un planeta ya afectado, a la vez que aumenta la intensidad de fenómenos climáticos extremos. Además, la OMM indicó que existe una “probabilidad extraordinariamente alta, cercana al 100%”, de que el episodio actual se mantenga hasta febrero.
Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció que será inevitable que el planeta supere los 1,5 °C de aumento de la temperatura promedio en los años venideros, un límite establecido en el Acuerdo de París de 2015. Esta afirmación fue respaldada por el ex secretario general de la ONU, Antonio Guterres, tras la publicación del último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), titulado “Limiting Overshoot” (Limitar el exceso, en español), el 2 de septiembre pasado. En este documento se concluye que el aumento de la temperatura global está encaminado a superar los 1,5 °C en el corto plazo. “Las olas de calor extremo de este verano, los incendios forestales y las inundaciones mortales son una advertencia de lo que nos espera. Cada fracción de grado costará vidas, destruirá medios de subsistencia, incrementará la desigualdad y llevará a los ecosistemas a daños irreversibles”, declaró Guterres, quien también instó en el comunicado oficial que aún es posible actuar ante esta crisis climática.
Un investigador del Conicet, Juan José Neif, explicó en detalle cómo se verá afectada la Argentina por el avance del fenómeno. En diálogo con un medio, remarcó que en la región se prevén lluvias muy intensas, especialmente hacia el final del verano. Al respecto comentó: “En la zona nuestra, lluvias muy torrenciales, las vamos a tener posiblemente avanzado el verano”. En cuanto a la duración de este fenómeno, Neif explicó que “El Niño de 1997-98 duró más de 18 meses. Este Niño, venimos realizando el seguimiento de las temperaturas basándonos en datos de la NOAA [Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos] y de la Universidad de Colombia, y tiene la misma evolución”.
El mapa del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que detalla las proyecciones para esta primavera muestra un verdor que desciende desde el noreste, abarcando 17 provincias argentinas. Este color indica, según el código del SMN, mayores probabilidades de lluvias para los próximos tres meses, en sincro con la presencia del Súper Niño, que, según la NOAA, podría alcanzar su mayor intensidad en octubre. El informe trimestral del SMN prevé una mayor probabilidad de lluvias más fuertes de lo normal (más del 55%) en las provincias de Misiones y Corrientes en su totalidad, así como en partes de Formosa, Chaco y Santa Fe. Actualmente, se emite alerta naranja en Misiones y parte de Chaco, y alerta amarilla en Corrientes por tormentas, ya que estas son las zonas más sensibles del país en términos de precipitaciones. En estas áreas no solo se esperan anomalías significativas, sino que también son las más afectadas por las lluvias convencionales.
En segundo lugar, las provincias de Mendoza y San Juan son las que presentan la mayor anomalía de precipitaciones, un área conocida por recibir nieve en lugar de lluvia, lo que podría significar un alivio ante la emergencia hídrica prolongada que la región de Cuyo sufre desde hace una década. Sin embargo, este fenómeno impacta de manera desigual cada año, y en esta ocasión y en el siguiente, su efecto será más agudo, considerando que se producen en un entorno de calentamiento global acentuado, con olas de calor marinas en el Pacífico y otros cuerpos de agua del planeta, lo que ha sido informado por Meteored, una fuente especializada.
El geólogo Federico Isla, también en diálogo con un medio, detalló: “El Niño ya está llegando, ya tenemos crecidas en el Iguazú, en las cataratas; tenemos inundaciones del río Uruguay. Hemos tenido Niños que, típicamente, se definen en diciembre, que han generado inundaciones en Santa Fe, que comprende todo el Paraná en 1982, 1987 y la última situación en 2024, que no tuvo un impacto tan significativo en Argentina”, agregó el especialista. Para describir el fenómeno, Isla comentó: “Es una gran cantidad de humedad que se transporta en el Pacífico de oeste a este. Eso impacta en todas las cuencas cordilleras de Ecuador, Perú, Chile, pero también alimenta todos los ríos que descienden de la cordillera, siendo ríos que recorren prácticamente toda Sudamérica”. En la misma línea, subrayó: “Lo que puede suceder aquí son grandes inundaciones que bajen por el Paraná y bloqueen gran parte del delta entrerriano, lo que podría generar camalotes que obstruyan los accesos a los puertos deportivos de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires”.
Frente a estas proyecciones climáticas que anticipan un escenario marcado por un elevado régimen de lluvias y altas temperaturas, los especialistas del INTA han actualizado el panorama agroclimático y proporcionado una serie de recomendaciones técnicas para anticiparse al fenómeno mediante pautas de manejo eficientes. En este contexto, se organizó una charla técnica en la Sociedad Rural de Azul, donde se brindaron presentaciones sobre “El Niño, proyecciones climáticas para la campaña 2026-27 y recomendaciones de manejo para productores”. El evento contó con la presencia de Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, y Martín Tuculet, integrante del Consejo Directivo Nacional por Aacrea, entre otros funcionarios destacados presentes en el encuentro.
A lo largo de la jornada, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN), Mariano Cicchino, jefe del INTA Chascomús, y Lucas Vagnoni, coordinador de Investigaciones y Desarrollo INTA Cuenca del Salado, discutieron las implicaciones del fenómeno climático. Según Mercuri, “se está desarrollando el fenómeno climático Niño que, acorde a la proyección más reciente, tendría una intensidad de moderado a fuerte y un desarrollo que se extendería hasta, por lo menos, finales del verano de 2027”. Además, aclaró que el impacto de El Niño no es uniforme a escala global y depende de la dinámica de los océanos y cómo evolucionan las condiciones en cada región, dado que “El Niño impacta de manera diferente en los distintos continentes y regiones porque no todos los océanos se calientan de manera simultánea”.
En el marco del fenómeno, se ha registrado recientemente que los océanos han alcanzado su temperatura más alta, con un promedio global de 21,1 °C en la superficie de los mares, cifra que supera ligeramente los 21,09 °C que se habían registrado en los primeros meses de 2024, y está muy por encima del promedio habitual para esta época del año. La doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, ha indicado que “El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por la actividad humana”. “Este récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez más grande”, advirtió la especialista.
En términos de comportamiento regional, las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa presentan los pronósticos más altos de lluvias superiores a lo normal entre noviembre y marzo, según reportes de Meteored. En esa región, el comportamiento de los cursos de agua difiere: mientras el río Uruguay tiende a experimentar crecidas violentas y repentinas que requieren avisos urgentes, el Paraná aumenta su caudal de manera más gradual, aunque moviendo volúmenes de agua mucho mayores. En el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste patagónico, los datos del Servicio Meteorológico Nacional indican que el impacto será de menor intensidad, con señales de lluvia considerablemente más débiles. El norte pampeano, el sur de Córdoba y la cuenca del Salado en Buenos Aires presentan un mayor riesgo, ya que tienen el agua muy cerca de la superficie.
Como resultado, muchos productores están planeando adelantar la siembra de maíz y soja en los lotes que están más altos y firmes para evitar pérdidas por inundaciones. La investigadora del Conicet, Matilda Rusticucci, también se ha expresado sobre este fenómeno, publicando en un informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que debido a la llegada del Súper Niño, las lluvias se prevé que superen la capacidad de absorción de la tierra. “Cuando hablamos de lluvias más intensas de lo habitual, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída exceda la capacidad de absorción que tiene la tierra”, explicó Rusticucci. “Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que podrían estar muy por encima de lo normal en el noreste del país. Además, dado que también se anticipan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa área traerán una gran cantidad de agua”, concluyó.



















