La vivienda explica una parte importante de la diferencia entre los hogares propietarios y aquellos que deben afrontar un alquiler. Para una pareja de jubilados con vivienda propia, la canasta alcanzó $1.714.568, con un incremento mensual del 2,4% y una variación interanual del 38,3%. Entre ambos perfiles hubo una diferencia de $811.651.
En el caso de los inquilinos, los bienes y servicios fundamentales representaron $1.390.706. A ese monto se sumaron $811.651 correspondientes al alquiler y otros gastos asociados a la vivienda, incluyendo expensas, servicios públicos, comunicaciones y transporte. Dentro de ese conjunto, las expensas alcanzaron $202.913 y el transporte, $202.741.
Para la pareja propietaria, en tanto, la estructura de gastos incluyó $638.994 destinados a alimentos, $187.337 a salud, $73.287 al mantenimiento del hogar y $235.895 a bienes y servicios personales.
La medición contempla distintos componentes del presupuesto de los adultos mayores, entre ellos alimentación, vivienda, atención médica, cuidados, indumentaria y esparcimiento. Para elaborar sus estimaciones, la Defensoría considera seis perfiles de hogares según la composición familiar, la edad, la condición de propietario o inquilino y la existencia de cobertura de salud privada.
El hogar con la canasta más elevada en agosto fue el de una pareja de jubilados propietarios que cuenta con seguro de salud privado, con un costo total de $3.020.695.
Entre los hogares individuales, una mujer de 75 años o más que cuenta con vivienda propia necesitó $949.448 en agosto, un 2,1% más que en julio. Si además posee cobertura de salud prepaga, el monto estimado ascendió a $1.602.512.
Para una mujer de la misma franja etaria que alquila, la canasta llegó a $1.547.027, con un aumento mensual del 1,8% y una suba interanual del 33,9%. En este caso, los bienes y servicios básicos demandaron $978.682, de los cuales $597.579 correspondieron al alquiler.
Desde enero, las distintas canastas analizadas acumularon incrementos de entre 15,8% y 18,4%, dependiendo del perfil del hogar. La mayor variación interanual se registró entre las mujeres de 75 años o más con vivienda propia, cuya canasta aumentó 38,5% respecto de agosto de 2025.
Los medicamentos también incidieron en la evolución de los gastos de los adultos mayores. El Índice de Precios de Medicamentos registró un incremento promedio del 2% entre agosto y septiembre y acumuló una suba del 27,7% frente a septiembre del año pasado.
Los medicamentos cardiovasculares y destinados al tratamiento de la presión registraron el mayor aumento mensual, con un promedio del 3,3%. Les siguieron los psicofármacos, con una suba del 2,8%, y los antiinflamatorios, que aumentaron 1,9%.
En la comparación interanual, los psicofármacos fueron los que más aumentaron, con una variación del 36,8%. Los medicamentos cardiovasculares y para la presión tuvieron un incremento del 32,8%.
El índice de medicamentos contempla 99 productos correspondientes a 34 principios activos y 37 laboratorios. Durante el período analizado, 25 de los productos relevados no registraron aumentos.
La medición de la Defensoría utiliza precios correspondientes a la Ciudad de Buenos Aires y busca seguir la evolución de los bienes y servicios considerados esenciales para las personas mayores, a través de diferentes perfiles de hogares.




















