El dato confirma la continuidad de la debilidad de la actividad en la Ciudad, aunque el PGB todavía se ubicó 0,3% por encima del nivel registrado durante el segundo trimestre de 2025. En el acumulado del primer semestre, la economía porteña mostró un crecimiento interanual del 0,6%, muy por debajo del 4,4% registrado durante el mismo período de 2025.
La desaceleración ya se había observado durante el año pasado. Después de crecer 4,4% interanual en el tercer trimestre de 2025, la expansión se redujo al 2,9% en los últimos tres meses del año. Luego, durante el primer trimestre de 2026, el crecimiento interanual fue de apenas 0,8%.
El retroceso del segundo trimestre se verificó tanto en la serie desestacionalizada como en la tendencia-ciclo. El resultado se produjo mientras a nivel nacional también comenzaron a aparecer señales de una actividad más débil y aumentaron las expectativas sobre la posibilidad de que la economía argentina registre dos trimestres consecutivos de contracción.
Entre los sectores que mostraron mejores resultados en la Ciudad durante el segundo trimestre se destacó la intermediación financiera, que creció 7,7% interanual, impulsada por los fondos comunes de inversión y las entidades bancarias. También aumentaron 0,9% las actividades de transporte, almacenamiento y comunicaciones, con una incidencia de la logística de cargas y del servicio de taxis.
La construcción tuvo una mejora interanual del 0,3%, mientras que hoteles y restaurantes registraron un crecimiento del 0,8%. Sin embargo, estos avances no alcanzaron para compensar el comportamiento negativo de otras actividades con mayor peso en la economía urbana.
El comercio fue uno de los principales sectores afectados, con una caída interanual del 2,2%. Dentro de esa actividad se registraron bajas en la comercialización de productos farmacéuticos y cosméticos, además de una disminución en la venta y reparación de vehículos.
La industria manufacturera también retrocedió, en este caso un 1,8%, debido principalmente al desempeño de la producción de indumentaria y productos químicos. Los servicios inmobiliarios cayeron 0,7%, mientras que los servicios comunitarios y personales tuvieron una contracción del 3,3%.
La evolución de la actividad porteña adquiere relevancia frente al comportamiento de la economía nacional. El PBI argentino registró una caída desestacionalizada del 0,6% durante el segundo trimestre, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica mostró en julio una contracción del 2,9%.
El comienzo del tercer trimestre dejó además un escenario desfavorable. Para evitar una nueva caída trimestral, la actividad nacional debería mostrar una recuperación significativa durante agosto y septiembre. Las estimaciones mencionadas en los análisis económicos plantean que sería necesario un crecimiento cercano al 3% mensual durante ambos meses, algo que implicaría una recuperación considerable después del resultado de julio.
Entre los factores que profundizaron el retroceso de julio se mencionaron distintos shocks negativos, entre ellos las lluvias intensas y el Mundial de fútbol. Aun con la posibilidad de un rebote durante agosto, el resultado del primer mes del trimestre dejó a la actividad cerca de repetir un período de contracción.
La debilidad también se concentra en los sectores vinculados con el consumo interno. En julio, el comercio registró una caída interanual del 5,1%, mientras que la industria manufacturera retrocedió 4,6% y la construcción 3,3%. En contraste, la minería, el agro y la energía tuvieron resultados positivos, aunque su desempeño todavía no alcanzó para compensar las bajas en actividades de mayor peso dentro de la economía.
Frente a este escenario, el Gobierno anunció medidas destinadas a ampliar el crédito en dólares, facilitar el financiamiento de empresas e impulsar la construcción. También se plantearon iniciativas para vincular proyectos incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con proveedores locales.
Los resultados de agosto y septiembre serán determinantes para establecer si la economía nacional logra revertir la caída registrada en julio o si termina configurando un escenario similar al que ya atraviesa la Ciudad de Buenos Aires.




















