Para poder avanzar, los jefes de las distintas bancadas deberán validar lo conversado en una reunión de Labor Parlamentaria, sugerida para hoy a las 13. La decisión de activar esta reunión queda en manos de la vicepresidenta y presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, quien recibió una solicitud formal de la dirigente de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich (Buenos Aires), desde el lunes.
Si se concretara la cumbre y se ratificara el acuerdo alcanzado en las últimas horas, tanto el oficialismo como los dialoguistas esperan poder trasladarse al recinto a partir de las 9 del próximo miércoles 8 de julio. La intención es evitar que la sesión se extienda hasta tarde, permitiendo así que los legisladores regresen a sus distritos. Un ejemplo de esto es la senadora tucumana Beatriz Ávila, quien planea estar en su provincia por la noche para participar de la vigilia en la Casa Histórica, en conmemoración del 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, evento que contará con la presencia del presidente Javier Milei.
Con este panorama, aunque se anticipan discusiones sobre cuestiones de privilegio y homenajes que prolongarán la sesión, los senadores aspiran a finalizar las deliberaciones durante la tarde. Esto, claro está, dependerá de que se realice la reunión de Labor Parlamentaria en las próximas horas. En caso de celebrarse, también se abordarán documentos judiciales ya dictaminados, y, si la situación lo permite, la aprobación de ascensos diplomáticos que han estado aguardando desde el inicio de la gestión del oficialismo, una cuestión que ha generado complicaciones en la Cancillería, bajo la dirección de Pablo Quirno.
En referencia a la ley de propiedad privada, es importante señalar que la propuesta fue modificada notablemente por los dialoguistas. Bullrich impulsó un despacho en un plenario de comisiones, lo que llevó a que al menos una docena de borradores fueran intercambiados entre las distintas bancadas para alcanzar un texto consensuado. Sin embargo, persisten dudas respecto a la última versión del proyecto. Además, algunos han sugerido la posibilidad de sesionar un lunes, reflejando la incertidumbre que reina en la Cámara alta.
Con el tiempo limitado, podría no ser posible incluir la ley “Hojarasca”, que busca eliminar normas obsoletas y que ya cuenta con el visto bueno de Diputados, acercándose a la sanción. Los aliados habían advertido a Bullrich que, de los proyectos que el Ejecutivo deseara impulsar, solo se aprobaría uno por sesión. Aunque no había objeciones para hacer una excepción en este caso, prefieren evitar riesgos en torno al cumplimiento de los tiempos y al compromiso de concluir la reunión anticipadamente.
Antes de ser dictaminada, la ley de propiedad privada enfrentó un inconveniente significativo con la eliminación de un capítulo completo sobre barrios populares. Sin embargo, se ha desarrollado una preocupación aún mayor en las últimas semanas sobre la venta de tierras a extranjeros. En el último borrador, se menciona una “prohibición para la adquisición” de tierras rurales “por parte de los Estados Extranjeros”.
Asimismo, se establecería una inhabilitación “para la adquisición de tierras rurales por parte de las empresas con participación estatal extranjera, independientemente de su forma jurídica, salvo autorización de la provincia” donde se encuentre “el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional”.
Durante la reunión de ayer, que concluyó pasadas las 17, estuvieron presentes, además de Bullrich -quien se retiró antes-, los presidentes de la UCR en la Cámara alta, Eduardo Vischi (Corrientes); del PRO, Martín Goerling Lara (Misiones); de Provincias Unidas, Carlos Espínola (Corrientes); de Encuentro Misionero, Carlos Arce; y la legisladora radical Mariana Juri (Mendoza), entre otros.




















