Cordeiro, con formación en Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), se ha convertido en una figura fundamental dentro del organismo multilateral. Su entusiasmo resulta evidente al explicar la agenda de reformas que impulsa Ajay Banga, presidente del Banco Mundial.
Su explicación sobre la misión geopolítica actual del BM esclarece la reciente decisión de proporcionar una garantía de 2.000 millones de dólares a Argentina, destinada a saldar deudas con bonistas privados que vencen en julio. “Lo interesante sobre esta garantía es que para Argentina en este momento, es un puente de financiamiento. Es una ruta alternativa para que Argentina acceda a los mercados de capitales. Es un momento donde hay un profundo impulso reformador, y donde puede haber un tremendo impacto. Aquí es donde el Banco tiene el mayor valor agregado. Entonces, creo que es esencialmente una manera diferente, a la manera convencional en que hemos pensado sobre el acceso a los mercados. Y ofrece una ruta alternativa a ese camino”, afirmó Cordeiro.
Además, sostuvo que “el Banco está realmente enfocado en brindar dignidad humana a las personas. No hay nada que brinde dignidad como un empleo. Y entonces estamos invirtiendo para poder crear más y mejores empleos. Y lo hacemos a través de tres pilares, que el presidente Ajay Banga ha fijado como prioridad. Lo hacemos pensando en el pilar regulatorio y el entorno habilitante para los negocios. Lo hacemos a través de infraestructura fundamental, considerando tanto la infraestructura de capital humano, salud, educación, y protección social, como también la infraestructura física y la conectividad. Para Argentina, esto es especialmente importante, dada la asimetría geográfica del país, y la necesidad de conectar las regiones más remotas”.
Bajo este prisma, el respaldo del Banco Mundial a Argentina trasciende la afinidad personal e ideológica entre Caputo y Banga. Aunque ambos comparten una visión similar del mundo, hay instancias dentro del Banco Mundial que proponen enfoques innovadores para beneficiar a naciones en desarrollo.
“La combinación del impulso reformador con el potencial de impacto, hace que naturalmente nuestro apoyo se dirija hacia aquellos lugares donde nuestro compromiso puede ser más valioso. Los organismos multilaterales deben involucrarse en contextos donde existe ese potencial, y donde su acción puede contribuir al desarrollo”, explicó Cordeiro.
La última vez que se otorgó una garantía similar a Argentina, la situación resultó desastrosa para el organismo. Tras casi tres décadas de historia compleja, el directorio del BM aprobó nuevamente 2.000 millones de dólares para cubrir deudas privadas.
Con este trasfondo, Cordeiro llega a Buenos Aires con el objetivo de reafirmar la postura del BM sobre el programa de reformas implementado por la actual administración.
Durante la entrevista, la vicepresidenta subrayó: “Creo que estamos en un momento crítico, donde veo el viaje como teniendo dos propósitos principales. Uno es que en el Grupo Banco Mundial recientemente aprobamos la estrategia para Argentina para los próximos ocho años. Y también autorizamos una de las garantías más grandes en la historia del Banco. Entonces, el propósito del viaje es dialogar, avanzar en la conversación, y efectivamente lanzar la estrategia junto al gobierno, al mismo tiempo que discutimos la próxima fase del apoyo del Grupo Banco Mundial a Argentina.”
En cuanto a las razones del apoyo, Cordeiro apuntó: “Observamos un país que está atravesando dos realidades simultáneamente. Por un lado, hay un avance en las reformas que parece estar generando resultados positivos en un corto plazo, lo que abre una oportunidad para tener un impacto significativo en el desarrollo, y donde la consolidación fiscal puede traducirse en un crecimiento amplio para diversos sectores.”
Ante la consulta sobre cómo profundizar el programa de reformas económicas, sostuvo: “Primero, es fundamental reconocer lo que ya se ha logrado en estos dos años. El hecho de alcanzar un déficit cero, el descenso drástico de la inflación, y la consolidación fiscal que ha acompañado un esfuerzo por mantener el gasto social son logros significativos.”
Sobre posibles repeticiones de crisis pasadas, Cordeiro comentó: “Este gobierno ha mostrado un enfoque diferente. Las tasas de pobreza han disminuido, las transferencias de efectivo se han focalizado mejor, y los subsidios energéticos han sido más efectivos. Se pueden observar los logros alcanzados en estos primeros dos años, constituyendo una base sólida para maximizar las inversiones en sectores intensivos en capital. Esto incluye minería, agronegocios y energía, llevándolo a sectores con mayor demanda de mano de obra, donde podemos fomentar un crecimiento que genere más empleo.”
Respecto a la inclusión de sectores más intensivos de mano de obra en el crecimiento, Cordeiro compartió una analogía: “Es como el motor de un automóvil. Todos miran al motor, analizan cómo funciona y qué lo impulsa. Pero el punto es simple: una vez que el motor funciona, el automóvil avanza en su totalidad.”
La vicepresidenta concluyó: “Argentina está aprovechando su potencial en sectores de capital intensivo. Eso tiene sentido, dada la abundancia de recursos naturales. Aprovechemos ese motor, y habrá externalidades positivas que beneficiarán a otros sectores de la economía de manera integrada.”
Finalmente, al ser consultada sobre cómo podría afectar el periodo electoral al crecimiento del país, Cordeiro concluyó: “La historia muestra que el compromiso y la resiliencia son esenciales para mantener el rumbo y los esfuerzos de reforma, incluso en tiempos de incertidumbre política. Los resultados que estamos observando hasta ahora son un reflejo del éxito, y esto motivará a la población a seguir apoyando las reformas.”




















