El traslado de los 1.500 detenidos de la cárcel de Villa Devoto al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz se realizará en etapas, con un promedio previsto de 100 presos por día y un operativo que incluirá vehículos de traslado, móviles de escolta, motocicletas y helicópteros.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, explicó que actualmente se están realizando las últimas pruebas en el nuevo penal, donde trabajan 250 agentes del Servicio Penitenciario Federal para verificar su funcionamiento antes de habilitarlo.
Según detalló la funcionaria, cada vehículo tendrá capacidad para trasladar a 12 detenidos, además del personal penitenciario. El dispositivo contará con camionetas, autos de escolta, motos, helicópteros y vehículos antidisturbios. También se implementará un sistema de seguimiento individual: cada preso llevará una pulsera con código QR que permitirá registrar su recorrido desde la salida de Devoto hasta el ingreso a Marcos Paz.
Todos los vehículos involucrados estarán equipados con GPS para monitorear el trayecto, que demanda poco más de una hora y media. El operativo fue coordinado con reuniones entre el Servicio Penitenciario, los detenidos, sus visitantes, organizaciones y representantes de la Iglesia.
Además de la clasificación habitual según la peligrosidad y los delitos cometidos, las autoridades incorporaron un triaje médico para determinar las condiciones de salud de cada interno y contemplarlas al organizar los traslados.
El procedimiento comenzará en los próximos días, pero tendrá una interrupción temporal antes de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La pausa permitirá que los internos que permanezcan en Devoto reciban la bendición del pontífice. Una vez finalizada la visita, se retomarán los traslados pendientes.
Monteoliva señaló que el objetivo del Gobierno es terminar 2026 con la cárcel de Devoto desocupada. El complejo penitenciario de Marcos Paz tiene capacidad para alojar a 2.400 personas y fue construido como parte de un proyecto destinado a ampliar la capacidad del sistema federal y permitir el cierre del establecimiento porteño.
Sin embargo, la ministra advirtió que la apertura del nuevo penal no resolverá por sí sola la sobrepoblación carcelaria y sostuvo que será necesario contar con más establecimientos en condiciones adecuadas.
La construcción del complejo de Marcos Paz se extendió durante varios años y atravesó distintas etapas de paralización y reactivación, en medio de diferencias entre los gobiernos nacional y porteño. El establecimiento cuenta con sectores de alojamiento para internos y áreas administrativas, sanitarias, educativas, laborales, deportivas y de visitas.




















