Las definiciones fueron realizadas durante una conferencia en Buenos Aires, donde Della Nogare expuso sobre el nuevo escenario geopolítico y los desafíos para la Defensa argentina. Bajo el título “Coordinación estratégica en un mundo cambiante: el Estado Mayor Conjunto y las Fuerzas Armadas ante los nuevos desafíos del siglo XXI”, el almirante también se refirió al proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia, la situación de las Fuerzas Armadas y el rol estratégico de las Islas Malvinas.
En relación con los submarinos, Della Nogare explicó que las propuestas de Alemania y Francia contemplan financiar el 100% de las embarcaciones, con un esquema de pago en cuotas. La Armada ya realizó una evaluación técnica de ambas alternativas y definió cuál considera más conveniente, aunque la decisión final también estará determinada por factores geopolíticos y financieros.
“La decisión final va a terminar siendo por una cuestión geopolítica, de intereses y más que nada también de financiación”, señaló. También advirtió que se trata de una decisión de largo plazo, ya que entre la firma del contrato y la llegada del primer submarino podrían transcurrir entre cinco y seis años.
“Posiblemente firmemos algo que dentro de seis años sea diferente”, planteó el almirante al referirse a la velocidad con la que evoluciona la tecnología militar. Según explicó, ambas propuestas cuentan con un elevado nivel tecnológico.
Otro de los proyectos mencionados fue la renovación del armamento de las Fuerzas Armadas. Della Nogare confirmó que el Gobierno avanzó con la empresa israelí IWI luego de un proceso de análisis de dos años y que ya se concretó la primera transacción.
El siguiente paso será definir la cantidad de fusiles que se adquirirán durante los próximos dos años y qué proporción podrá ser fabricada en el país. El objetivo es que Fabricaciones Militares vuelva a producir este tipo de armamento y también municiones.
“Queríamos fabricar parte de esos fusiles”, explicó Della Nogare, quien anticipó que podría realizarse algún tipo de concurso para avanzar con la producción local. Los nuevos fusiles reemplazarán progresivamente a los FAL, que llevan alrededor de seis décadas en servicio.
En paralelo, el Gobierno avanza con la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Della Nogare recordó que durante su etapa como comandante del Área Naval Austral el proyecto había tenido un desarrollo limitado. Actualmente, ya fue terminado el principal galpón y se asignaron fondos para comenzar la primera etapa de las obras.
Esta primera etapa contempla tres edificios y un muelle. El inicio de los trabajos está previsto para la primavera del próximo año y la construcción completa podría extenderse durante un período de entre tres y cinco años.
Durante la exposición, el jefe del Estado Mayor Conjunto también describió un escenario internacional marcado por la competencia entre Estados Unidos y China y por una mayor incertidumbre en materia de seguridad. Según señaló, Europa vuelve a prepararse para posibles conflictos militares, mientras que en América Latina aparecen nuevas amenazas vinculadas con organizaciones armadas no estatales.
“Estamos en un momento de alta competencia entre Estados Unidos y China, de alta incertidumbre y posiblemente entrando en una nueva era”, sostuvo Della Nogare. También destacó un cambio en las prioridades de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump: “Estados Unidos vuelve a mirar hacia América”.
En ese marco, vinculó las nuevas amenazas con actores relacionados con el narcotráfico y otras actividades ilegales. “Tenemos amenazas que antes no teníamos o que no veíamos con la misma intensidad”, afirmó.
Respecto de las Islas Malvinas, el almirante destacó su importancia estratégica por su cercanía con la Antártida y por su ubicación respecto del control de las comunicaciones bioceánicas. En ese contexto, sostuvo que “Malvinas se va a terminar recuperando el día que económicamente no sea factible para el Reino Unido mantenerlas”.
Por último, Della Nogare se refirió a la situación salarial dentro de las Fuerzas Armadas. Señaló que un soldado voluntario percibe actualmente alrededor de $700.000 y reconoció que los ingresos de los cuadros profesionales representan una preocupación, especialmente en el caso de oficiales que requieren años de formación y capacitación específica.




















