El traslado comenzó el martes desde la Base Aérea de Skrydstrup, en Dinamarca. Luego de pasar por Zaragoza para cumplir con escalas logísticas y técnicas, los aviones llegaron a la Base Aérea de Gando, en Gran Canaria. El siguiente tramo contempla una parada en Natal, Brasil, antes del ingreso al territorio argentino.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que las aeronaves ya se encuentran en viaje y que seguirán un recorrido similar al realizado por el primer grupo. Para el trayecto sobre el Atlántico contarán con el respaldo de aviones KC-135R Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, destinados a realizar tareas de reabastecimiento en vuelo.
El arribo a Río Cuarto estará acompañado por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti. Por el momento, no fue confirmada la presencia del presidente Javier Milei durante la recepción.
La incorporación de estas unidades forma parte del proceso de modernización de la Fuerza Aérea Argentina, que ya comenzó con la capacitación de pilotos y técnicos destinados a operar y mantener los nuevos sistemas. Los F-16 son aeronaves de combate supersónicas, monomotor y de alta maniobrabilidad, con versiones de uno y dos tripulantes. Tienen unos 15 metros de longitud, alas en flecha y una cabina diseñada para brindar al piloto una amplia visibilidad. Pueden superar los 1.000 kilómetros por hora y alcanzar grandes altitudes en poco tiempo.
El programa contempla además la incorporación de un sistema de armas proporcionado por Estados Unidos. En agosto, el Gobierno argentino amplió el régimen de secreto militar vinculado con la adquisición de los F-16, con medidas destinadas a proteger información relacionada con la eventual salida del país de componentes para tareas de mantenimiento, revisión y actualización.
El decreto 735/2026 establece las condiciones para la exportación temporal de distintos elementos correspondientes a los 24 F-16 adquiridos en 2024. La normativa alcanza componentes, motores, repuestos y armamento y busca resguardar las operaciones que requieran enviar materiales al exterior para mantenimiento o actualización.
El arribo del segundo grupo de seis aeronaves se produce mientras las Fuerzas Armadas atraviesan distintos conflictos y reclamos, entre ellos denuncias de fraude en la Armada, dificultades vinculadas con la obra social y demandas salariales. En paralelo, el Gobierno busca acelerar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia.




















