El tenista platense llegó al partido con el objetivo de convertirse en el primer argentino en alcanzar los cuartos de final de Flushing Meadows desde Diego Schwartzman en 2019 y de lograrlo en un Grand Slam por segunda vez, tras su llegada a esa instancia en Roland Garros 2023. Sin embargo, a pesar de su esfuerzo, no logró generar las oportunidades necesarias para superar a Michelsen, quien mostró una sólida actuación en la superficie dura del Grandstand, el tercer estadio más importante del torneo, con capacidad para aproximadamente 8,000 espectadores.
El comienzo del partido no fue favorable para Etcheverry, quien cedió su servicio en el segundo game (2-0) y tardó veinte minutos en conseguir su primer juego (3-1). No obstante, logró quebrar el saque de Michelsen (1,93 m) y acercarse en el marcador (3-2). Diez minutos después, el marcador era 3-3. Ambos jugadores mantuvieron sus saques y el set llegó al tie-break. Etcheverry tuvo dos puntos para set, pero no logró aprovecharlos (6-4). Michelsen, por su parte, logró afirmarse con agresividad, alcanzó su primer punto para set (7-6) y no falló, cerrando el primer parcial 8-6 con una entrada decisiva a la red.
El segundo set comenzó de manera similar para el bonaerense, que luego de un buen inicio perdió su servicio (1-0). Michelsen, el séptimo estadounidense clasificado entre los catorce top 100, mantuvo su buen juego, a pesar de algunos errores, y se adelantó 2-0. Etcheverry, fiel a su estilo, no se desanimó y continuó luchando. Con casi dos horas de partido, Michelsen logró sacar para set (5-4) y lo cerró con autoridad (6-4), apoyado por un par de aces.
Con el final del segundo set, las estadísticas indicaban que Etcheverry tenía un récord de 1-9 tras perder los dos primeros sets, con sólo una victoria en Wimbledon 2023, un dato poco alentador considerando lo que estaba por venir.
El jugador argentino, entrenado por Waly Grinóvero, comenzó el tercer set tomando la delantera, pero sin poder despegarse de su oponente. Michelsen, decidido y confiado, volvió a quebrar el saque de Etcheverry en el quinto game (3-2). El argentino se mostró desalentado, y sus golpes comenzaron a fallar, algo que su rival capitalizó. Aunque Michelsen tuvo la oportunidad de servir para el partido (5-4) y cometió algunas dobles faltas, Etcheverry no pudo aprovechar dos break points. Finalmente, Michelsen cerró el partido con un ace, el doce de su estadística personal en el encuentro.
A pesar de la derrota, Etcheverry encontró en este último Grand Slam del año una motivación para recuperar su energía y precisión en el juego. Después de alcanzar los octavos de final en Madrid en abril, había quedado eliminado en nueve de once debuts en torneos. Su reciente rendimiento lo llevó a no ser convocado por Javier Frana para la serie de Copa Davis ante Turquía en Neuquén (19 y 20 de este mes). Sin embargo, en el Abierto estadounidense, evidenció cualidades que lo llevaron a ocupar el 25° lugar en el ranking mundial en mayo. Si bien el desenlace no fue el esperado, hay aspectos positivos por resaltar.
En otro encuentro, Francisco Cerúndolo (24° en el ranking) se enfrentará este lunes al belga Alexander Blockx (28°) en los octavos de final del US Open, buscando acceder a los cuartos de final de un Grand Slam por primera vez. El porteño y el europeo solo se han encontrado una vez, en los octavos de final del último Masters 1000 de Madrid, donde Blockx se llevó el triunfo.
Por su parte, Facundo Mena, de 33 años, logró coronarse campeón en el Challenger Tour por quinta vez en su carrera, la primera desde agosto de 2024. En esta ocasión, se llevó el título en un torneo de categoría 75 en Porto (Portugal), superando a Hugo Dellien (Bolivia, 140°) con un marcador de 7-6 (7-4) y 6-4. Mena ocupa actualmente el 216° lugar en el ranking en vivo (+90) y es el 459° trofeo Challenger para el tenis argentino.



















