Uno de los encuentros más relevantes será con Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos. La reunión permitirá al ministro de Economía intercambiar información sobre el rumbo del programa de ajuste y, al mismo tiempo, conocer la visión de la administración de Donald Trump frente a los principales desafíos económicos y políticos que enfrenta actualmente.
Las deliberaciones del G20 comenzaron durante la mañana argentina, en un escenario internacional condicionado por los conflictos en Medio Oriente y por las dificultades que todavía atraviesan las principales economías para contener las presiones inflacionarias.
Caputo llegó acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el secretario de Política Económica, José Luis Daza; y el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning. Los funcionarios forman parte de la delegación argentina que participa de las distintas reuniones técnicas y políticas previstas durante el encuentro.
La agenda del ministro también contempla un encuentro con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. La relación entre ambos funcionarios fue determinante durante las negociaciones vinculadas con el programa económico argentino y las metas acordadas con el organismo.
El diálogo con Bessent adquiere, sin embargo, una relevancia particular por el vínculo que se consolidó entre Washington y la administración de Javier Milei. El funcionario estadounidense tuvo un papel destacado en el respaldo internacional al Gobierno argentino y fue uno de los principales interlocutores de la Casa Blanca durante momentos decisivos para el programa económico.
Ese respaldo se hizo especialmente visible en octubre de 2025, pocos días antes de las elecciones, cuando Bessent manifestó públicamente su apoyo al rumbo adoptado por la Argentina. Su intervención también resultó importante frente a algunas de las objeciones técnicas surgidas durante las conversaciones con el FMI.
Para Caputo, la reunión servirá además para obtener señales sobre las perspectivas de la política económica estadounidense. La administración de Trump atraviesa un período complejo, marcado por las consecuencias económicas de las sanciones contra Irán, la evolución de la inflación y el mercado laboral, además de la disputa política de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
El ministro argentino buscará así conocer qué escenario proyecta Washington para los próximos meses y cómo podrían impactar las decisiones de la Casa Blanca sobre la economía global y, eventualmente, sobre los mercados emergentes.
El encuentro del G20 se convierte de esta manera en una instancia relevante para la Argentina no solo por las discusiones financieras multilaterales, sino también por la posibilidad de fortalecer el vínculo con Estados Unidos y evaluar hasta dónde llega el respaldo político de la administración Trump al programa económico de Milei.



















