La medida quedó formalizada mediante la Resolución General 5891/2026, publicada en el Boletín Oficial, y apunta a reducir los tiempos administrativos que pueden demorar el despacho de mercaderías destinadas al exterior.
El nuevo mecanismo se canalizará íntegramente a través del Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA). Los operadores deberán ingresar allí las solicitudes de rectificación, que serán posteriormente analizadas por la Aduana.
Una vez registrada la presentación, el organismo tendrá un máximo de tres horas para resolver si corresponde realizar la modificación solicitada. De esta manera, se busca otorgar mayor previsibilidad a las empresas que participan de operaciones de comercio exterior.
La necesidad de contar con respuestas rápidas se vuelve especialmente importante cuando una exportación sufre cambios imprevistos. Entre las situaciones contempladas aparecen modificaciones en los medios de transporte, falta de espacio disponible en las bodegas o dificultades para conseguir contenedores.
Estos inconvenientes pueden obligar a alterar información previamente declarada y, si el trámite administrativo se demora, terminar generando costos adicionales o retrasos en la salida de la mercadería.
El nuevo esquema incorpora además una modificación en la rehabilitación de las declaraciones de exportación. Cuando la Aduana apruebe el pedido, la rehabilitación será registrada automáticamente en el Sistema Informático Malvina, eliminando pasos administrativos que antes requerían una intervención adicional.
La digitalización de este proceso busca reducir la circulación de trámites y acelerar la actualización de la información vinculada con cada operación.
Con estas modificaciones, ARCA apunta a que las rectificaciones vinculadas con las exportaciones puedan resolverse en plazos más breves, especialmente en aquellos casos donde una demora administrativa puede afectar la logística internacional.
El cambio apunta, en definitiva, a simplificar la operatoria de los exportadores, mejorar la previsibilidad de los despachos y evitar que cuestiones administrativas terminen obstaculizando el envío de mercaderías argentinas hacia otros mercados.




















