La aerolínea, que inició sus operaciones en Argentina en mayo, emitió un comunicado este lunes donde aseguró que brindó alojamiento y asistencia a los afectados. Sin embargo, decenas de pasajeros expresaron su descontento mediante una protesta en el aeropuerto, denunciando la falta de respuestas. Algunos de ellos afirmaron haber pasado la noche entre un micro y la terminal.
“Estamos varados en Natal desde ayer a la tarde. Tuvimos un problema con uno de los motores y tuvimos que hacer un aterrizaje de emergencia, fue bastante desesperante. Se notaba que el avión perdió altitud, se nos taparon los oídos y hubo un ruido extraño”, relataron Tamara y Denis, una pareja argentina, a un medio local.
En ese momento, según contaron, se encendieron las luces y el piloto comunicó que, debido a una falla técnica, descenderían en el aeropuerto de Natal. Tras aterrizar, la tripulación se retiró y a los pasajeros se les condujo en autobuses, pero al llegar al hotel no había disponibilidad. “Nos dejaron en los colectivos en una playa de estacionamiento. La compañía desapareció. Desde que aterrizamos, la sensación de desamparo fue total. Nos abandonaron”, manifestaron ante las cámaras.
La pareja indicó que pasaron cinco horas en esa playa de estacionamiento antes de ser llevados de regreso al aeropuerto, donde intervino la Policía Militar para dispersar las protestas. “De Plus Ultra no vino nadie, un abandono de personal total”, concluyeron.
La aerolínea se pronunció sobre las quejas y, en un comunicado, confirmó que proporcionó “alojamiento y asistencia para los pasajeros afectados”. Además, informó que un nuevo vuelo saldría el martes a las 18:50 desde Natal, con llegada programada a Madrid el miércoles a las 7:40.
“Lamentamos sinceramente las molestias ocasionadas por esta situación y agradecemos su comprensión, paciencia y colaboración mientras trabajamos para restablecer la operación con las máximas garantías de seguridad”, añadieron.
Los pasajeros varados en Natal que se comunicaron con los medios locales indicaron que la cifra de afectados supera las 400 personas, aunque la compañía precisó que había 292 pasajeros a bordo, la mayoría argentinos residentes en España y españoles que regresaban de sus vacaciones en Argentina.
Plus Ultra es objeto de investigación en España por un préstamo estatal y una posible trama de tráfico de influencias, en la que se ha involucrado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. En julio, renunció el presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, junto al consejero delegado Roberto Roselli.
Tras más de un año de indagaciones, en diciembre de 2025 Martínez Sola y Roselli fueron detenidos, aunque luego liberados, por efectivos de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en una operación impulsada por la Fiscalía Anticorrupción.
Estas renuncias, confirmadas por fuentes cercanas a los accionistas de la aerolínea, se produjeron luego de que ambos admitieran en la Audiencia Nacional que la compañía firmó un contrato con una empresa de Julio Martínez Martínez, que estipulaba el pago de “elevadas cantidades de dinero (el 1 %)” por los servicios de “acompañamiento” en el préstamo a la aerolínea.
Martínez Sola aseguró que Plus Ultra pagó el 1 % de un total de 530.000 euros a través de tres empresas vinculadas a Martínez Martínez.



















