El hecho tuvo lugar en una casa situada en la calle Portugal, en el barrio Caballeriza, en un momento en que los tres niños, todos menores de edad, estaban solos.
Según los primeros informes, los menores estaban jugando con una rana y decidieron quemarla. Para llevar a cabo esta acción, habrían tomado alcohol y un encendedor que se encontraba en la vivienda.
Desafortunadamente, la situación se complicó y la niña, al intentar prender fuego al animal, terminó quemándose. Ante la desesperación, sus hermanos solicitaron ayuda a los vecinos.
Minutos después, la niña fue trasladada de urgencia al Hospital SAMIC de Oberá. Debido a la gravedad de las quemaduras, los médicos optaron por derivarla al Hospital Ramón Madariaga de Posadas, donde permanece internada.
El caso se hizo conocido a partir de la viralización de una imagen que solicitaba asistencia para la niña. Esta publicación llevó a la Policía de Misiones a iniciar una investigación sobre lo sucedido.
Como parte de las pesquisas, los bomberos realizaron un relevamiento en el domicilio y secuestraron un recipiente plástico que contenía alcohol etílico. Este envase estaba parcialmente derretido y se está considerando un elemento relevante para la indagación.
Los especialistas ahora se encuentran en la tarea de reconstruir con precisión el accidente y esclarecer qué sucedió en los momentos previos a que la menor resultara herida.
Recientemente, en Mendoza, ocurrió un incidente similar. Una niña de cinco años sufrió graves quemaduras tras prenderse fuego su cabello mientras jugaba cerca de una estufa. El accidente tuvo lugar en el barrio Sol y Sierra de Godoy Cruz, donde la niña se encontraba dibujando cerca de una pantalla a gas.
Después de ser trasladada al centro de salud, los médicos informaron que la niña presentaba quemaduras en el 30% de su cuerpo, aunque afortunadamente no tenía lesiones en las vías respiratorias.




















