Antes de este incidente, el surf era una de las grandes pasiones del joven, quien contaba con apenas 16 años y ya había enfrentado lesiones graves mientras practicaba patineta. Recordó cómo despertó del coma en el hospital, visualizando una tabla de surf entre él y una luz intensa, “como las que se ven en las películas”.
“No era mi momento”, afirma Williams, oriundo de Abersoch, Gales (Reino Unido). Mientras se encontraba en la cama del hospital, un amigo lo interrogó sobre sus deseos futuros. Su respuesta fue contundente: quería regresar al agua y surfear en Australia.
“La rehabilitación tenía como objetivo motivarme para volver al océano”, explica Williams, a quien sus amigos conocen como Sponge. “Al regresar al agua, sentí que renacía”.
“Cuando ya hay conexión entre la tabla y tú en una ola, verdaderamente sientes que vuelas”, agrega.
La madre de Williams, Eirian Parry, rememora el “hermoso momento” en que sus amigos lo llevaron al mar mientras él seguía recuperándose tras la amputación. Sin embargo, evoca con visible emoción el instante en que ella y su esposo se enfrentaron a una “pesadilla”, cuando los médicos les solicitaron que firmaran un consentimiento para amputar la pierna derecha de su hijo.
David Williams, en un documental de la BBC, reveló que esa fue la decisión más complicada de su vida, “pero era la única forma de salvarlo”.
“Pensar que estuvo al borde de la muerte al recibir el impacto y que ahora es campeón del mundo”, expresa su madre.
“Desde que montó su primera ola, no hubo modo de detenerlo”.
Su padre también rememora los momentos desafiantes en el inicio de la recuperación de su hijo. Recuerda una ocasión en particular cuando le sugirió que debía ser fuerte en un momento crítico y luego se retiró a llorar en la habitación adyacente.
“Mis padres me enseñaron que siempre hay que seguir adelante, así que sí, tengo una sola pierna y eso es todo”, menciona Williams.
Además de practicar surf, Williams se desempeña como conductor de excavadora en la empresa de construcción familiar. “He aprendido a hacer de todo con una sola pierna, a excepción de usar una carretilla”, comenta con una sonrisa irónica. “Cuando cumplí 18 años, entré en la cocina en silla de ruedas y anuncié: ‘Nos vamos a Australia’.”
“Pasamos un año allí recorriendo la costa, practicando surf y viviendo en una autocaravana. Poder regresar cada año para una competencia es extraordinario”, sostiene el surfista.
En marzo, ganó el Campeonato Australiano de Surf Adaptado Bright Sky Pro 2026 en la categoría de surf de rodillas y levantó orgullosamente la bandera galesa en la playa de Byron Bay, Nueva Gales del Sur. También logró un tercer puesto en el Campeonato de Surf de Hawái de North Shore Prosthetics en mayo.
Financia por sí mismo su participación en las competiciones de surf y expresa su gratitud por el apoyo de la comunidad local.
William ha abogado además para que su deporte sea incluido en futuros Juegos Paralímpicos. “El surf ha sido esencial en mi recuperación y la comunidad de surf adaptado me ha brindado gran apoyo”, señala.
“Para mí, la discapacidad ha enriquecido mi vida. Todo es posible, incluso si tienes algún tipo de discapacidad.”




















