Esta penalización implicó dos puntos en su superlicencia, que se incrementaron a tres debido a una segunda falta en las últimas vueltas. Colapinto se mostró más frustrado por las determinaciones de los comisarios que por la falta de mejoras en su auto en comparación con el de su compañero Pierre Gasly, quien culminó la carrera en décimo lugar.
“Creo que hice una gran largada otra vez, de las mejores del año. Una gran primera vuelta. Así que una pena como terminó y cómo esa penalización nos condicionó la carrera. Creo que fue extremadamente dura para las condiciones que había. Si bien las reglas son las reglas, también se puede tener un poco de flexibilidad por algunos factores. Si bien las reglas están escritas, creo que a veces les falta un poco de criterio”, expresó Colapinto en la zona mixta del escenario neerlandés.
La acción que lo privó de contender por puntos se produjo en los últimos metros de la primera vuelta, justo luego de que Verstappen perdiera el control de su Red Bull tras tocar el piano y chocara con el muro en el último giro antes de la recta principal. Al llegar al sector del accidente, Colapinto superó a Yuki Tsunoda, quien regresó a la F1 con el Racing Bull de Liam Lawson, quien ocupó el lugar del lesionado Isack Hadjar. Una maniobra similar fue ejecutada previamente por Arvid Lindblad para adelantar a Gasly.
Los comisarios, al analizar “los datos del sistema de posicionamiento/marshalling, las imágenes de video, los registros de tiempos y las grabaciones de las cámaras a bordo”, confirmaron que Colapinto “se encontraba detrás del coche 22 al ingresar a la curva 14 y adelantó al coche 22 en un sector donde había doble bandera amarilla, antes de la línea al final de la vuelta 1”. Si bien situaciones como esta normalmente merecen una penalización de diez segundos de stop and go, consideraron como atenuante “las complicaciones provocadas por la gran cantidad de restos en la pista” y redujeron la sanción a cinco segundos. Sin embargo, se suma la sanción de puntos en su superlicencia.
Resultó curioso que en videos compartidos en redes sociales se observó que las luces del circuito estaban verdes y parpadeando cuando el argentino rebasó a Tsunoda. A pesar de eso, Colapinto tuvo que cumplir la penalización y, al detenerse en boxes en la décima vuelta, descendió del décimo al último puesto en la grilla, perdiendo así sus posibilidades de sumar puntos.
“Fue difícil de juzgar en esas condiciones, cuando estás luchando en la primera vuelta, haciendo una maniobra, y todo está mojado y húmedo y hay partes de coches volando por todos lados. Vi una doble bandera amarilla muy, muy tarde, cuando ya estaba terminando mi adelantamiento. Y claramente era mucho más peligroso clavar los frenos en medio de la recta, sobre el peralte y con la pista mojada, cuando todos estaban derrapando, que hacer lo que hice”, comentó Colapinto.
“Creo que fue bastante injusto y deberían tener el criterio para entender también qué es más seguro y qué es un poco más inseguro. Si alguien va 30 km/h más lento en la misma parte de la pista, lo estás adelantando y aparece una bandera amarilla, no hay mucho que puedas hacer, cuando el agarre es tan bajo y las condiciones son así. Es muy difícil reaccionar a eso”, añadió.
“Es su trabajo, pero también es su trabajo entender la situación. Para mí, fue simplemente un poco excesivo. Tanto para mí como para Lindblad, que recibió el mismo castigo. Una penalización de pase y siga te destruye la carrera. Se siente como demasiado, pero es lo que hay”, concluyó.
Tras la sanción, Colapinto se vio estancado en el fondo de la tabla y no pudo avanzar durante mucho tiempo. “Simplemente me quedé atrapado. Después no tenía agarre ni ritmo. No tenía velocidad en las curvas como para seguir tan cerca de los otros autos. Fue complicado”, relató.
Luego de su última detención, en la vuelta 47 para poner gomas blandas, mejoró un poco su ritmo y logró avanzar algunas posiciones, beneficiándose de abandonos y realizando adelantamientos, como los que logró sobre los dos Williams tras un roce entre Albon y Sainz, permitiéndole regresar al 14° puesto.
Sin embargo, para completar un domingo decepcionante, fue informado de una nueva sanción de diez segundos por exceso de velocidad durante otra bandera amarilla, lo que no le costó posiciones en la clasificación final, aunque sí le trajo un nuevo revés mirando hacia el futuro. Esa sanción significó un punto de penalización adicional en su superlicencia, sumándose a los tres puntos que ya había acumulado. El primer punto del año lo recibió por una infracción similar en el Gran Premio de Barcelona, en junio pasado.
Es importante tener en cuenta que los puntos se eliminan un año después de la infracción, pero si un piloto alcanza 12 en un año, corre el riesgo de ser suspendido en una carrera. Aunque Colapinto está lejos de este límite, deberá estar atento para evitar fines de semana similares a los que vivió en Zandvoort.
“Fue complicado. De nuevo, una largada muy fuerte, un fin de semana sólido en general, pero bastante desafortunado con estas penalizaciones”, resumió un desanimado Colapinto. Sin embargo, se mostró esperanzado por la próxima cita, una de sus favoritas, en Monza, programada para el 6 de septiembre, donde su Alpine contará con las actualizaciones que recibió Gasly en Países Bajos.
“Trabajaremos para volver más fuertes en Monza. Con ganas de que llegue esa fecha, es una carrera que me gusta mucho. Siempre es un placer correr en Italia”, concluyó.



















