Durante su etapa en la Ligue 1, Carrillo fue suplente de “un tal Mbappé”, tal como él mismo lo relató al director técnico. En ese momento, el talento francés tenía apenas 17 años y había relegado al delantero, quien jugó durante dos temporadas y media en el fútbol francés.
En efecto, Carrillo disputó encuentros en la Ligue 1 desde mediados de 2015 hasta finales de 2017, mientras que Mbappé formó parte del equipo durante las mismas temporadas antes de su traspaso al PSG por 180 millones de euros. A lo largo de este tiempo, Carrillo acumuló 95 partidos (30 como titular) y 21 goles, en un periodo que fue crucial para su carrera.
“Estuvimos juntos cuando salimos campeones en 2017. Cuando llegué, él estaba en la reserva, pero luego de volver del Europeo Sub 19 se transformó en un jugador excepcional. Se ganó la titularidad y hasta jugó en Champions. Yo lo veía con las características de un gran jugador, pero no imaginé que alcanzaría tanto tan rápido. Kylian era un chico muy tranquilo, fácil de entrenar. Nos reíamos porque su madre lo llevaba a las prácticas, ya que aún no tenía licencia”, recordó con una sonrisa en una ocasión.
Tras su paso por Francia, su carrera continuó en Southampton, Leganés, Elche y un curioso breve periodo en Henan FC de China. En enero de 2023, regresó a Estudiantes y consiguió casi todos los títulos disponibles: Copa Argentina, Copa de la Liga, dos Trofeos de Campeones y un torneo de primera. Cuando evita las lesiones, recupera su esencia, luciendo la cinta de capitán y anotando goles de diversas formas. En la actual temporada, suma 7 goles y 2 asistencias, destacándose con dos anotaciones en el triunfo 3-0 ante Universidad Católica, lo que le permitió avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores.
El doblete contra Universidad Católica también lo llevó a alcanzar un total de 14 goles en la Copa Libertadores a lo largo de cuatro ediciones, superando a reconocidos goleadores históricos del club como Juan Ramón Verón y Mauro Boselli. Por este logro, recibió una felicitación especial de Juan Sebastián Verón, presidente del club, quien a través de sus redes sociales manifestó: “¡Qué grande, Guido! Merecido momento”, junto a una imagen del delantero celebrando con los aficionados.
Con 77 goles oficiales con la camiseta de Estudiantes, Carrillo se convirtió en uno de los 15 máximos goleadores históricos de la institución. A lo largo de su trayectoria, también anotó cuatro goles en partidos contra Gimnasia en el ámbito local. “Es un jugador emblema, un referente, un símbolo para nuestro equipo, no solo por sus goles, sino también por su capacidad de contagiar a sus compañeros y generar un impacto en los rivales”, expresó Cacique Medina, entrenador de Estudiantes.
Mientras Boca y River buscaban un delantero, optaron por otros nombres. En La Ribera, los xeneizes se inclinaron por Enner Valencia y Sebastián Villa, mientras que los millonarios eligieron a Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré.
“Boca fue el club que más veces me contactó, pero no se concretó por diferentes razones, especialmente porque deseaba continuar en Europa. Gallardo también me llamó para jugar en River cuando estaba en Mónaco, pero decidí quedarme allá”, explicó el delantero en ocasiones anteriores.
“En su momento, los mellizos Barros Schelotto se comunicaron conmigo, y también mencioné que Román lo hizo. A menudo hablo con Cascini. Siempre son circunstancias que generan dudas, ya que la repercusión que tiene un club como Boca es considerable”, reflexionó el ariete, quien mantiene un perfil bajo.
Hace dos años, fue invitado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) para iniciar un ciclo de entrevistas titulado “Historias que inspiran”. Con su habitual modestia, habló de su vida, su carrera y dejó un mensaje alentador: “Enfóquense en lo que quieren y sientan. Si lo sienten y siguen ese camino, todo saldrá bien”, compartió el hombre que padecía de asma en su niñez.
En cuanto a su perseverancia, Carrillo también se refirió a su crecimiento personal y la percepción pública. “Se aprende a través de las dificultades. Siempre lo tomo como un desafío para superarme, enfocándome en el trabajo que realizo y hacia dónde deseo ir”.
La distancia entre Magdalena y La Plata es de aproximadamente 50 kilómetros. Carrillo conoce ese camino a la perfección, prólogo de una historia forjada en goles y amores, que parecen ser susurrados. Para los gritos y las portadas de medios, hay tantos otros…




















