Durante los últimos meses, las elevadas tasas de los bonos del Tesoro estadounidense habían presionado tanto sobre el precio de esos títulos como sobre el oro. Esta situación había reducido el atractivo de ambos instrumentos como refugio frente a escenarios de incertidumbre.
El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente modificó parcialmente esa dinámica y volvió a impulsar la demanda de oro. Los bancos centrales, además, buscan recomponer reservas que habían vendido luego del aumento del precio del petróleo. El metal había descendido hasta los US$3.996 el 15 de julio, su nivel más bajo desde el 6 de junio, después de haber alcanzado un récord de US$5.338 el 15 de febrero.
El petróleo también registró una fuerte reacción y avanzó un 5%, hasta alcanzar los US$88 por barril. El mercado considera que el rango de entre US$80 y US$90 por barril constituye una zona relevante para la evolución de la economía global. Por encima de los US$90 comienzan a aumentar las presiones sobre las economías asiáticas, mientras que por debajo de los US$80 China podría incrementar sus compras.
En el mercado internacional, la cotización del dólar continuó descendiendo pese a las expectativas sobre posibles nuevos movimientos de las tasas de interés estadounidenses. Dentro de la Reserva Federal existen distintas perspectivas sobre la evolución de la política monetaria, aunque la expectativa predominante apunta a al menos una suba hacia fines de septiembre.
La evolución de las tasas estará vinculada a los próximos datos de inflación de Estados Unidos. El índice correspondiente será difundido mañana y un registro superior al 0,2% podría incrementar la preocupación de los inversores.
Las Bolsas de Nueva York operaron a la baja y mantuvieron esa tendencia, mientras el oro continuó avanzando. Los mercados emergentes también recibieron el impacto del escenario internacional: el indicador que agrupa a estos países retrocedió un 0,7%.
En Argentina, los bonos soberanos de mayor plazo registraron bajas de hasta 1,61% en los títulos Globales bajo ley de Nueva York. A su vez, el riesgo país aumentó 13 puntos, un 3,1%, y quedó en 461 puntos básicos.
En el Mercado Libre de Cambios, el dólar mayorista bajó tres pesos, un 0,2%, hasta $1.495,50, luego de haber alcanzado un máximo de $1.500. Durante la jornada se negociaron US$367 millones y el Banco Central compró US$13 millones.
En los mercados financieros locales predominó la estabilidad. El dólar MEP avanzó 0,1% hasta $1.526, mientras que el contado con liquidación subió 0,2% y cerró en $1.564. El dólar blue, en tanto, aumentó $10, un 0,7%, hasta los $1.535.
La atención del mercado local está puesta ahora en la licitación de deuda del Tesoro prevista para este miércoles. El monto de vencimientos alcanza los $4,5 billones y genera expectativas sobre la estrategia que adoptará el Gobierno.
En la licitación anterior se había registrado un incremento de las tasas de mercado y un retorno de fondos que el Tesoro había depositado en bancos oficiales. La situación derivó posteriormente en un conflicto político y en una disputa que llegó a la Justicia.
De cara a la nueva licitación, el Gobierno busca mantener estables las tasas luego del rollover del 144%. La estrategia contempla ofrecer instrumentos con vencimientos más cortos y dejar de extender los plazos más allá de enero de 2027, además de reservar los títulos duales.
En el mercado de futuros, el interés abierto registró un incremento relativamente limitado de US$8,3 millones, mientras que la negociación de bonos soberanos vinculados al dólar alcanzó un volumen de US$126 millones en BYMA a plazo de un día. En este contexto, persiste la expectativa sobre si el Gobierno liberará liquidez al mercado de pesos durante la licitación de este miércoles.
Las tasas, mientras tanto, continuaron en ascenso. La caución a un día se mantuvo en el 25% anual y las tasas de mediano plazo alcanzaron un 2,07% efectivo mensual.
En el mercado accionario, el Merval registró un rebote del 1,1% en pesos y del 1% medido en dólares. Las empresas vinculadas al sector petrolero estuvieron entre las de mejor desempeño, con subas de hasta 7,9%, mientras que YPF avanzó un 4,05%.
El escenario para Argentina combina así las tensiones derivadas del conflicto internacional con factores internos vinculados a la inflación, las tasas y el financiamiento. La prolongación de la crisis en el Golfo Pérsico podría sumar presión sobre los precios de la energía, mientras que el jueves se conocerá el nuevo índice de precios local.
Ante las expectativas sobre la evolución de la inflación, los bonos ajustados por CER también registraron movimientos y llegaron a subir hasta un 0,7% durante la última jornada.




















