Según el estudio, la cantidad de unidades productivas activas cayó de 512.357 a 485.909, un nivel que no se observaba desde septiembre de 2021, cuando el país aún se recuperaba de la pandemia.
En marzo de 2026, se registraron 2.011 cierres, lo que destaca la reanudación del deterioro del tejido productivo tras un breve respiro en febrero, mes en el que se interrumpió una cadena de 23 meses de descensos. Esta disminución afectó a 23 de las 24 provincias.
El impacto fue desigual entre las distintas regiones. En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires presenta la mayor pérdida, con 5.374 empresas menos desde el inicio de la gestión actual. Le siguen Córdoba, con 4.159 cierres, y Santa Fe, con 3.082. En términos relativos, las provincias más golpeadas fueron La Rioja (-21,2%), Chaco (-14%) y Catamarca (-13,1%).
Por otro lado, Neuquén se destaca como la única provincia con un crecimiento, alcanzando un incremento del 1,3%, impulsado principalmente por la actividad en Vaca Muerta.
El IAG, vinculado al peronismo, analiza una serie histórica desde 1996 y revela que en total se ha perdido el 5,2% de las empresas en el país durante este período. El pico de empresas activas registrado fue en febrero de 2012, con 540.282 firmas.
En cuanto a los sectores más afectados, el comercio fue el más perjudicado, con 6.836 cierres, seguido por el transporte y almacenamiento (6.473), los servicios inmobiliarios (3.796) y la industria manufacturera (3.393). El 99,75% de los empleadores que han cerrado tenían menos de 500 trabajadores, lo que representa a 26.382 pequeñas y medianas empresas (pymes).
Esta reducción en el tejido empresarial tiene un impacto directo en los niveles de empleo. En el periodo mencionado, se perdieron 370.487 puestos de trabajo privados registrados, lo que equivale a un promedio de 400 empleos diarios. La construcción lidera la caída con 81.425 trabajadores menos, debido principalmente a la finalización de obras públicas. Le siguen la industria manufacturera con 79.263 despidos y el transporte con 64.660. El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) informa que el empleo en el sector fabril alcanzó su nivel más bajo en cuatro años, con una caída mensual de 5.043 puestos y una disminución interanual del 4%, lo que significa 46.659 trabajadores menos en las fábricas.
Entre los recientes cierres destacados, se menciona la suspensión indefinida de una planta de una empresa en Entre Ríos, con 950 empleos en riesgo. También se confirmó el cierre de la planta de otra firma en Pueblo Esther, que dejó de producir asientos para automóviles y comenzó a importarlos desde Brasil; el cierre de una empresa en San Nicolás, que resultó en 52 despidos; y el de una fábrica textil en La Rioja, que producían ropa para distintas marcas.
Estos cierres se producen en un contexto donde se siguen anunciando grandes inversiones. Hasta ahora, se han aprobado 17 proyectos en el marco del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), y hay al menos una veintena más a la espera de aprobación gubernamental. Entre ellos, un importante plan de la petrolera Chevron, que presentó una inversión de USD 13.800 millones para desarrollar el área El Trapial en Vaca Muerta.
Además, se ha aprobado recientemente el ingreso del mayor proyecto minero del país, con una inversión inicial de USD 9.700 millones. Este proyecto, denominado Vicuña, es impulsado por la minera BHP de Australia y Lundin Mining de Canadá, y se centra en la explotación de los yacimientos de cobre, oro y plata Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la provincia de San Juan, en la frontera con Chile.




















