El comisario Humberto Aquino, del Departamento contra la Trata de Personas de Paraguay, confirmó: “El ciudadano argentino fue imputado por la fiscalía por coacción grave a menor de edad y posesión de drogas. Está preso”. La causa está bajo la responsabilidad de la fiscal especializada en trata de personas, Isabel Arnold, quien ha solicitado prisión preventiva, argumentando el riesgo de fuga.
Según información trascendida, la adolescente, procedente de San Pedro, llegó a la capital paraguaya para visitar la Expo de Mariano Roque Alonso, donde fue abordada por el argentino Ariel Morán, de 56 años. El comisario Pedro Lesme, del Departamento de Crimen Organizado de la Policía Nacional, explicó que la menor logró enviar su ubicación a través de un teléfono, lo que permitió a los agentes encontrarla en un vehículo y rescatarla en la Costanera Norte de Asunción.
La menor declaró que estuvo retenida con los ojos vendados y bajo amenazas. En el automóvil Toyota Hilux de matrícula argentina, la policía confiscó: medicamentos, bebidas alcohólicas, ropa femenina, una cámara de filmación, teléfonos celulares y varios envoltorios que contenían un total de 20 gramos de cocaína. Estos elementos han sido reportados por las autoridades y forman parte de las pruebas incorporadas a la investigación.
Posteriormente, se realizó un allanamiento en una vivienda alquilada por Morán en San Bernardino, donde se secuestraron equipos electrónicos, ropa de adolescentes y más drogas. En este contexto, la investigación ha descartado, por el momento, la hipótesis de trata de personas y abuso sexual, aunque la causa podría ampliarse según el avance de las pericias.
Según la reconstrucción de los hechos, ambos habrían estado en la vivienda alquilada por el argentino en San Bernardino, cerca del anfiteatro José Asunción Flores y con vista al lago Ypacaraí, desde el viernes hasta el lunes.
El comisario Juan Pereira explicó que en la casa se encontró una cama grande y equipos para realizar filmaciones. Debido al tipo de evidencias recogidas, la policía no descarta la posibilidad de que se trate de un caso de trata de personas. “Estas filmaciones posteriormente son comercializadas a alto precio en grandes ciudades, especialmente en Europa, que son vendidas de manera clandestina. Esto es aún una presunción que necesita ser comprobada, pero por toda la evidencia recopilada, ya podemos apuntar a un caso de trata de personas”, indicó el comisario.
En declaraciones a la prensa, Morán negó todas las acusaciones. Afirmó que el contacto inicial no fue directo, sino que conoció a una mujer denominada Andrea a través de una aplicación de citas. Ella le mencionó que una amiga había visto su foto y quería conocerlo, acordando así un encuentro en la Expo.
Según su relato, tanto la adolescente como la amiga aseguraron tener 19 años y estudiar Ingeniería Comercial. “Me tomaron de boludo”, sostuvo. Por otro lado, negó haberla mantenido encerrada y aseguró que ella tuvo acceso libre a su teléfono celular en todo momento. También desestimó haber amenazado a la familia de la joven, asegurando que poseía cámaras de seguridad y conversaciones que, según él, probarían que la menor siempre se presentó como mayor de edad. “Le compré un oso de peluche de un metro veinte y fuimos a comprar una milanesa a un puestito. Después fuimos al parque de diversiones a andar en una rueda”, detalló el detenido.




















