En un comunicado emitido desde Rosario, la entidad rechazó los agravios dirigidos, entre otros, al ex secretario de Industria y ex presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren, así como al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
FISFE subrayó que “la diferencia de ideas, de programas de gobierno o de modelos económicos es propia de toda democracia plural”, y enfatizó que “el agravio, la descalificación personal y el insulto no pueden transformarse en un método de construcción política ni en una forma de ejercicio del gobierno”.
La organización empresarial demandó que los titulares de las altas responsabilidades institucionales deben promover una convivencia democrática fundamentada en “el respeto, la prudencia y la responsabilidad”.
Asimismo, resaltó que “la inversión, la producción, el empleo y el desarrollo requieren reglas claras, diálogo permanente y vínculos institucionales sólidos”, tanto a nivel nacional como internacional.
FISFE concluyó reafirmando su compromiso con “la defensa de las instituciones republicanas, la libertad de expresión, el diálogo democrático y el respeto”, argumentando que estos principios son fundamentales para construir “una Argentina con más desarrollo, más producción y más oportunidades para todos”.




















